Santa Hildegard: la monja que usaba cannabis para sanar

Probablemente nunca te lo imaginarías, pero Santa Hildergard, en 1135, ya trataba a los enfermos con semillas y aceite de cannabis.

Fran Cirujeda

publicado
2017-10-24 07:30:00

Hoy os queremos contar una de esas historias que no aparecen en muchos libros de historia. En 1150, plena Baja Edad Media, había una monja en una pequeña abadía de Renania (una provincia alemana) que iba a guarecer una de las místicas más reconocidas de la iconografía cristiana del santoral de Alemania que, para colmo y por la parte que nos toca, sería una de las precursoras de las primeras publicaciones sobre cannabis medicinal. Os presentamos a Santa Hildegard de Bingen, Santa Hildegarda en nuestro idioma.

Resulta, que esta monja, además de ser una mística (quién sabe si también fumó de nuestra sagrada planta) fue una reconocida escritora, música compositora y botánica. Sus escritos sobre la materia fueron cuantiosos, sobre todo, focalizados y dirigidos en crear remedios naturales para paliar muchas de las enfermedades que por entonces acuciaban, en mayoría, al pueblo llano.



En uno de sus libros de botánica, Santa Hildegard dedicó un capítulo sobre las aplicaciones del uso medicinal del cannabis

En el libro de Santa Hildergard titulado “Physica”, la monja escribió un capítulo entero en el que hablaba sobre todos los usos y aplicaciones que ella misma había descubierto acerca del cannabis en torno a la curación de algunas enfermedades y la actuación de la planta, sus semillas y diferentes tinturas como paliativo para diferentes dolores. En el capítulo 11 ella mismo escribiría sobre el cáñamo que:
‘Sus semillas son sanas y saludables para que las personas las coman. Es absorbido fácilmente por el cuerpo y disminuye los malos humores, para que los buenos persistan. Su planta, también cura úlceras y heridas’
No sólo hablaba sobre sus efectos, también en esa parte del libro, explicaría incluso como crear tinturas o aceites para la aplicación práctica de los efectos del cannabis. La mujer fue una revolucionaria en su tiempo, y no estaría de más que muchos detractores de la planta, conocieran un poco más la cantidad de referencias y escritos que hay sobre el cannabis como medicina a lo largo y ancho de la historia. Por ello, hemos querido poner en boga de nuevo esta historia, para mostrar que los descubrimientos sobre los beneficios del cannabis llevan en la cultura popular de los diferentes continentes mucho más que las propias universidades que, a día de hoy, son el argumento de autoridad final.