Violeta sin Violeta

Violeta Parra dejó un legado vasto como Chiloé, pero no podemos dejar de someterlo a crítica. Actualizarla es desmontarla.

Violeta Parra y Nicanor Parra en la carpa de La Reina en 1966
Violeta Parra y Nicanor Parra en la carpa de La Reina en 1966.

@carolinkfingers


publicado
2017-09-15 08:00:00

A Violeta Parra se la ha escuchado, desde que tenemos uso de razón, traducida en versiones. Desde sus propios hijos a sus nietas, pasando por cien artistas latinoamericanos; con la ambivalencia que tiene el gesto: apropiación, homenaje, invisibilización o reivindicación.

Aún es necesario explicar que Mercedes Sosa hizo una versión de “Gracias a la vida”, Violeta era la autora. A Violeta, sin embargo, no es fácil escucharla sin filtros. Y quizá no sea sencilla de descubrir. El centenario puede servir para justo lo contrario.

Cuando en 1999 me fui a vivir a Chile, tampoco sabía mucho de ella. En casa escuchábamos un disco de Ángel e Isabel Parra, La peña de los Parra (1971). En él se encuentra una versión de uno de sus temas menos conocidos, “Qué vamos a hacer con... / Ayúdame, Valentina”: quizá la proclama más radicalmente anticlerical que existe en castellano.

Mi pareja opinaba que era mucho mejor en la voz de su hija: más dulce, menos rústica, más ¿civilizada? No solo era una versión melodiosa, sino de una tonalidad totalmente opuesta, que rebaja la rabia y la acerca más a un “peticionario”. Como el vino peleón, con la música de Violeta siempre está uno tentado de “rebajarla”.

Pasado el tiempo, abrí el cancionero, sin píldoras de azúcar, y eso fue abrir la caja de Pandora. Se pueden disfrutar las traducciones de su legado en la voz de Francesca Ancarola, Pedro Aznar o Javiera Parra. Pero nada hay comparable a habituar el oído (a veces el alma) a su sonido áspero, su tosquedad, su raíz destemplada o su melancolía (que no es nunca, jamás, impostada, aunque resulte un tanto insufrible). Salvaje, arisca, indomesticada... Cuando te sumerges en su cancionero (Violeta es mucho más que Las últimas composiciones) en su propia voz, descubres algo más bien feo, algo como un grito modulado, más cerca de lo dionisíaco que de lo apolíneo, más cerca del exceso que de la contención. Y más humano que divino. Yo me lo tomo siempre de a poquito, ay, sí, sí, sí.

Pido ayuda para escribir, porque este texto no quiere contribuir al mito: pregunto a dos personas que documentan la música popular de Chile, y ambos insisten en sus contradicciones. Fue una mujer orgullosa, trató mal a medio mundo. Nicanor, el hermano, la llamaba “Violenta Parra”.

Hay largos testimonios sobre su mal genio, que ahora no toca considerar. Se enfadan —cada uno en su versión— por lo que el centenario pueda hacer en su figura. Tienen (tenemos) miedo de la congelación del personaje a través de un homenaje acrítico que lime los claroscuros. Como si, en lugar de rescatarla, fuera a depositar una capa de lava sólida sobre su ser “valiente”, “sufriente”, “sacrificado”. “Deberían canonizarla, es lo que queda”, bromea uno.

Aún más desastroso que escucharla en traducciones y versiones, puede ser escucharla sin escucharla: superponerle marcas blancas, significantes vacíos, para hacerla más cómoda o dócil. Lo peor que le puede pasar a su figura es convertirla, como le he oído a su nieta, en “la mártir” de la música chilena.

Dejó un legado vasto como Chiloé, pero no podemos dejar de someterlo a crítica. Actualizarla es desmontarla. Para salvar a Violeta de Violeta (la estatua de sal), mis amigos proponen tratarla como “a alguien de la familia”. Alguien tan humano que también es capaz de hacernos daño. Alguien a quien los homenajes le resbalarían, o directamente los maldeciría. Y tocaría el cultrún en tu habitación hasta que te doliese la cabeza.


Con agradecimiento a Gerardo Figueroa e Ignacio Ramos.

0 Comentarios

Destacadas

Castilla-La Mancha
Cuatro años y medio de cárcel por recuperar el pueblo de Fraguas

El viernes, seis de los pobladores que han recuperado el pueblo abandonado de Fraguas en la sierra norte de Guadalajara irán a juicio. Se enfrentan a cuatro años y seis meses de cárcel por delitos contra el medio ambiente, ordenación del territorio y usurpación.

Industria
Endesa reincide como empresa más contaminante en España

La eléctrica es la compañía que más contribuye al cambio climático, según señala el informe Empresas más contaminantes en España 2017, realizado por el Observatorio de Sostenibilidad. Los sectores industrial y energético incrementan un 10% sus emisiones de gases de efecto invernadero en un año.

Día de las Fuerzas Armadas
El coste del desfile militar del 26 de mayo duplica el de 2017 y cuatriplica el de 2016
El coste del desfile militar con motivo del día de las Fuerzas Armadas que recorrerá las calles de Logroño el próximo 26 de mayo, duplica el de 2017 y cuatriplica el de 2016, ascendiendo a 733.796 euros.
Educación
Los docentes interinos de Andalucía se enfrentan a su segunda semana de huelga indefinida

El paro, al que se han sumado otras acciones como encierros y movilizaciones, comenzó el pasado 14 de mayo. Exigen un plan de estabilidad para el profesorado sin plaza fija y que prime la experiencia en el proceso de obtención de plaza.

Últimas

El Salto
Participa en la II Asamblea General de El Salto el 2 de junio
6

El próximo 2 de junio celebramos la II Asamblea General de El Salto con todas nuestras socias. En esta asamblea deberemos tomar decisiones sobre tres temas clave: la inclusión de un nuevo nodo, la estrategia general para el siguiente curso y las principales apuestas del proyecto para 2018-2019.

Hordago
Egunon Euskal Herria!
1

Con este nuevo salto, Hordago completa su lanzamiento a toda Euskal Herria para ofrecer contenidos pausados que ponen las luchas sociales en el centro.

Vivienda
Expulsado de su local y su vivienda tras 40 años al frente del bar FM de Lavapiés

Francisco Rodríguez se enfrenta, con 83 años y un cáncer en fase de metástasis, a la expulsión de su vivienda a final de mes después de que el edificio haya sido comprado por un fondo de inversión.

Junta de Extremadura
La Junta de Extremadura destruye 61.040 kilos de aceitunas

Con las aceitunas desperdiciadas se podrían haber elaborado unos 13.200 litros de aceite para disponer entre las 389.500 personas en riesgo de pobreza o exclusión social que hay en la comunidad

Hip hop
Encuentro con ‘Madame Rap’
La periodista y activista Éloïse Bouton es la persona que está detrás de ‘Madame rap’, un medio cuyo objetivo es dar visibilidad a las voces femeninas de la cultura del hip hop.