Música
‘Metal Box’ de PiL: la broma más seria

Public Image Ltd (PiL) resultó la provocación más afilada de quien fuera cantante de Sex Pistols: un grupo nacido como un virus dentro de la industria musical, con la intención de cuestionar el corporativismo en el que se habían instalado los grupos mainstream rock.

John Lydon, de PiL, en Londres en 1983
John Lydon, de PiL, en Londres en 1983.

publicado
2018-11-23 06:00

El auge de la guerrilla postpunk alcanzó su clímax en 1979, el año en que Public Image Ltd urdían Metal Box, punto cardinal de una revolución inconclusa que arrancó el 16 de julio de 1977. Aquel día la estupefacta audiencia de Capital Radio se topó con el aún conocido como Johnny Rotten ofreciendo un repaso a sus gustos musicales. Quienes esperaban una selección aguerrida de materia punk, se encontraron con canciones de Tim Buckley, Can, Nico, roots reggae o Peter Hammill, ídolo proggy del azote de los Pistols, de quien nunca ha negado su influencia en su serpenteante entonación vocal.

La fecha en que Capital Radio hizo honor a Johnny Rotten titulando el programa como The Punk and His Music fue la ocasión ideal para oficiar el asesinato de la mentalidad punk a oídos de todos sus feligreses.

La delicadeza de los gustos de Rotten y su forma de comportarse, apacible y elegante, rompían con el primitivismo que Malcolm McLaren le intentaba inculcar. El que iba a mutar en John Lydon ofreció una declaración de intenciones tras la que se escondía Public Image Ltd, su provocación más afilada: un grupo nacido como un virus dentro de la industria musical, con la intención de cuestionar el corporativismo en el que se habían instalado los grupos mainstream rock.

En 1999, Lydon explicaba para The Times que “la idea detrás de PiL era exactamente la misma que la de los Sex Pistols, solo que mucho más enfocada. Estaba decidido a limitar nuestra persona pública y concentrarme no solo en la música, sino también en la actitud y el drama dentro del grupo. Quería menos pop. Eso es lo que al final te destruye. Con los Pistols, la parte pop vino accidentalmente. Fue divertido por un tiempo, pero ingenuamente dejamos que se saliera de control”.


El arranque de Public Image Ltd, en 1978, fue una representación fidedigna de los planes de Lydon. Sin embargo, a pesar de la reveladora incontinencia dub con la que “Fodderstompf” cerraba su primer lp, nadie estaba preparado para lo que iba a suceder con su segundo paso en largo.

Conmocionado por las muertes de su amigo Sid Vicious y su madre, Lydon aprovechó la confianza ciega que Virgin Records seguía teniendo en su influencia. Y se trasladó junto a los miembros de su grupo a The Manor, un estudio provisto de todas las ventajas tecnológicas del momento, idealizado en el teclado Yamaha con el que al alma mater del grupo le salieron quistes en las muñecas de tanto usarlo. Los mismos que espantó tras aplastarlos con una biblia.

De pirómano cultural punk a espeleólogo de fines anti-rock, Lydon encabezó una inmersión donde Keith Levene y Jah Wobble fueron igual de relevantes para el propósito final: traducir bufonada en arte abrasivo, sin límites en la defenestración de cualquier clase de norma no escrita sobre las tendencias consensuadas en las parroquias punk y rock.

No había tregua. Como “Albatross”, una canción de diez minutos cuya naturaleza, desapegada de cualquier tipo de anclaje melódico, es como un lienzo en blanco para la interpretación del oyente.

La libertad total, a pesar de la intrusión de topos para controlar la grabación, fue posible gracias a un tipo como Richard Branson, dueño de Virgin, cuya esencia hippie no le hacía ascos a lo que podían proponerles funambulistas de la heterodoxia postpunk como Lydon.

“Branson firmó a muchas bandas después de nosotros que se estaban moviendo de una manera muy parecida a PiL. Branson siempre es el primero en salir de la puerta cuya cabeza quieren cortar, ¿no es así? [Risas] Supongo que la anulación del trabajo del verdugo es tan bueno como todo lo que obtendré en la vida”, comentaba para Rolling Stone hace tres años. En la misma entrevista, reconocía que “en esa época me llevaba muy bien con Pete Townshend. Es un hombre que sí ayuda a la gente. Fallé en la audición [para Quadrophenia], pero eso no importa. Fue lo suficientemente bueno como para pedirme que lo hiciera, y eso me encanta. De ahí saqué la idea de los botes de película para Metal Box, porque me dieron el carrete de mi audición en una lata grande de metal”.

Al igual que This Heat propusieron en 1980 con la escucha interactiva de su ep Health and Efficiency, la edición de Metal Box iba más allá de su extravagante formato. Lydon había decidido romper con la misma relación entre intérprete y oyente desde la escucha del álbum. La forma tradicional y cerrada del formato lp era algo que se encontraba en las antípodas de su gusto por los formatos pequeños de la música dub. El sonido potenciador de graves de los 45 r.p.m. fue una de las razones para dividir Metal Box en media docena de doce pulgadas, donde la premisa era el orden aleatorio que el oyente quisiera darle según su apetencia. Un “elige tu propia aventura” postpunk.

Ya fuera desde la forma de entonar de Lydon en plan Yoko Ono o en “Memories”, donde se embeben de una sensación arábiga totalmente sesgada de su típico exotismo, PiL mutilaban estilos hasta drenarlos de su esencia. Como su uso del dub, carente de reverb y eco, y que en “Careering” era el fruto de anestesiar la frontalidad punk con la cadencia ensimismada del groove jamaicano. Dos estilos no mezclados, sino enfrentados en una lucha donde la pérdida de identidad de ambos es la puerta que abre a parajes aún vírgenes.

Las lucha de contrarios es la gasolina de cortes como “Death Disco”, el anti-hit por antonomasia (que, igualmente, se coló en el top 20 británico de singles), donde la celebración vital de la música de discoteca en la segunda mitad de los años 70 es aniquilada por el “death” que le precede en el título, a partir del que Lydon hace que su público baile la muerte de su madre.


Por otro lado, “Poptones” se sumerge en la desgracia vivida por una chica que fue violada por dos hombres desde un enfoque que refleja sus sensaciones más crudas, y que no desentonaría como guión de una película de Michael Haneke.

Por el rebuscado histrionismo de Lydon, la forma de Levene maleando electricidad o el estilo descodificado de Wobble a las cuatro cuerdas, Metal Box emerge como un cuerpo creativo para el que no existen filtros de posible reciclado.

Su personalidad, cuajada en tomas al fresco y una producción donde se antepuso la alegría del error a la lógica, definió la insularidad de una música que, únicamente, ha tenido eco desde el procedimiento, jamás en la forma.

De sus hijos bastardos, si algo reluce es el accidente a través de hallazgos puntuales como Gone Fishing (1987), de Flipper, que tiende puentes entre este disco y el Miles Davis oceánico. Por su parte, Moonshake hacían de Eva Luna (1992) el cruce soñado entre los experimentos de Lydon y Can, mientras que Scorn gestaron en 1994 un corte como “Days Passed”; seguramente, el único compuesto lejos de la burbuja PiL que merecería formar parte de la obra más transgresora de la troupe de Lydon: el gran terrorista de la corrección, autor de una broma tan seria que, cuatro décadas después, sigue burlándose de las fases evolutivas de ese futuro alternativo que él mismo encarceló en los surcos de Metal Box.

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7 Comentarios
#26640 14:13 24/11/2018

Excelente artículo. Tuve la suerte de verlos de adolescente en directo a mediados de los 80' en Valencia, . Cuando iniciaban sus conciertos con una versión de Kashmir de Led Zeppelin. FUE UNA PASADA!!!! :)

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#26630 11:23 24/11/2018

Pues a mi me parece que después de los Sex Pistols siempre ha ido a peor en lo musical y en lo personal https://www.playgroundmag.net/cultura/Sex-Pistols-defiende-Trump-Brexit_22632670.html

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Radio PICA 16:10 24/11/2018

Alguna sorpresa con el Brexit ? es lo normal UK siempre ha estado al margen de la UE :
El sistema métrico, la conducción, etc. En cuanto que defienda Trump es una actitud provocativa del punk, solo hay que seguir su historia desde sus inicios y se entiende

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#26645 15:09 24/11/2018

Irreverencia y provocación punk

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Radio PICA 17:27 23/11/2018

Muy buen escrito aclarativo para ignorantes de lo fue a finales de los 70´s el punk

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#26585 16:50 23/11/2018

Bien formativo el artículo, e interesante mención a FLIPPER, cuyo sonido si traza influencias de PIL en ese,su segundo lp de 1984, pero a quienes 'fusilaron' conceptualmente en la tapa de su lp ALBUM . . .Maravillas Seminales estos PIL.

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#26574 14:28 23/11/2018

gracias por rescatar joyas como ésta

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