Música
La Orquesta Sinfónica de Euskadi, en huelga contra los recortes de Urkullu

La plantilla de la Orquesta Sinfónica de Euskadi, sociedad pública compuesta por más de 100 personas, se movilizará a partir del día 18 de noviembre, lo que podría obligar a suspender varios espectáculos. El objetivo: conseguir un convenio digno y frenar los tijeretazos del Gobierno vasco.

La Orquesta Sinfónica de Euskadi
La Orquesta Sinfónica de Euskadi, en huelga a partir del 18 de noviembre.

publicado
2017-11-12 07:00

Don Pasquale es una de las obras maestras de Gaetano Donizetti (1797-1848). Escrita en un periodo increíblemente breve, esta pieza del célebre compositor italiano sigue despertando emociones allá donde va. En Bilbao, el público fiel a la ópera espera con ansias su interpretación, prevista para los próximos 18, 21, 24 y 27 de noviembre en el Palacio Euskalduna.

Sin embargo, existe un amplio porcentaje de probabilidades de que el espectáculo se caiga de la cartelera. La culpa no será de una garganta estropeada ni de un catarro imprevisto, sino de los recortes practicados por el Gobierno Vasco en todas las áreas de la administración. Todas, incluyendo la Orquesta Sinfónica de Euskadi (OSE).

Cuando faltaba algo más de una semana para el inicio de las actuaciones, el sindicato ELA anunció que la orquesta no seguirá tocando. A partir del día 18, la reconocida OSE empezará una huelga en defensa de los derechos de la plantilla. No son pocas ni pocos.

Según ha podido confirmar El Salto, allí trabajan –entre músicos y personal administrativo– 104 personas. Todas ellas dependen del Gobierno vasco, ya que se trata de una sociedad pública que se financia con capital del Ejecutivo autonómico y que, por tanto, está supeditada a las decisiones que se adopten desde ese ámbito.

“No hay soluciones. Hasta aquí hemos llegado”, dice Xabier Udabe, portavoz del sindicato ELA.

Su mezcla de cansancio y hastío tiene una clara explicación: el conflicto entre el personal de la OSE y el Gobierno Vasco se arrastra, como mínimo, desde 2010. Políticamente hablando, empezó bajo la efímera gestión de Patxi López (PSE), quien supo gobernar con el apoyo del PP, y se arrastró durante las dos gestiones de Iñigo Urkullu (PNV), quien hoy gobierna junto (y gracias) a la sucursal vasca del partido de Pedro Sánchez.

Ni unos ni otros lograron llegar a un acuerdo que atendiese las demandas de la plantilla. Por el contrario, el conflicto creció casi al mismo ritmo que los recortes aplicados por el Gobierno vasco. “Además de sufrirlo en las condiciones laborales y los salarios, también hemos visto desaparecer puestos de trabajo”, relata Udabe.

Ahí radica, precisamente, uno de los problemas: en 2010, el Gobierno vasco de la época borró de un plumazo cuatro puestos de trabajo, todos ellos correspondientes a músicos. “Decimos que fue ilegal porque esas plazas desaparecieron mediante la aplicación de un decreto que no podía utilizarse en sociedades públicas”, dice el sindicalista. Siete años después, sus palabras suenan a indignación.

Del máster a la orquesta

El personal de la OSE denuncia, además, que no se cubren vacantes. En su lugar, el Gobierno vasco apuesta por una práctica de dudosa legalidad: “Se implica de manera fraudulenta a estudiantes que pagan 6.000 euros por un máster y luego cubren puestos estructurales” en la compañía, según el portavoz de ELA.

Al mismo tiempo, las cuentas de la OSE siguen ofreciendo cifras reveladoras. De acuerdo a los datos que maneja este sindicato, el “recorte realizado en el gasto” ha permitido al Gobierno vasco “ahorrar 1.500.000 euros en salarios entre 2012 y 2015”. Por tales motivos, la organización obrera sostiene que actualmente “prima el criterio de reducir el gasto sobre el objeto para el que fue creado la Orquesta: la calidad musical y la labor social”.

Para Udabe, la actuación de la administración autonómica podría resumirse en una frase: “Muchas promesas y pocos hechos”.

De ahí que el día 18 empiece una huelga que –según señala el portavoz sindical- podría paralizar la agenda elaborada por la Asociación Bilbaína de Amigos de la Ópera (ABAO) a partir de ese día, con Don Pasqualede Donizetti como atracción principal. “El planteamiento es que a partir de esa fecha cese toda actividad. Hay cuatro conciertos programados más los correspondientes ensayos, y todo eso podría suspenderse”, subrayó.

En ese contexto, la OSE ha anunciado que se mantendrá en lucha hasta que consiga “firmar un convenio que recoja las reivindicaciones del colectivo”. O lo que es lo mismo, que “garantice el empleo y la estabilidad de la plantilla y ponga fin a la política de recortes en la Orquesta de Euskadi”. Mientras tanto, la banda dejará de tocar.

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