Haití
Haití: el país que se queda sin árboles

Haití se podría quedar sin sus bosques primarios en menos de 20 años como consecuencia de la tala ilegal. El comercio de carbón vegetal, muy utilizado por las familias, está vaciando de árboles el país, sumido en una profunda crisis desde el terremoto de 2010.

Monte deforestado Haití
Grupo de niños y niñas visitan la reserva ecológica autogestionada Wynne Farm Ot Burgaya Balaguer
27 sep 2019 06:02

La deforestación en Haití es un problema creciente. La perdida de gran parte de la masa forestal del país ha llegado a extremos insospechados. Si no se revierte la situación el país taíno se podría quedar sin sus bosques primarios en menos de 20 años.

Se calcula que en Haití solo quedan en pie un 2% de los bosques primarios, debido a la tala ilegal de árboles para comercializar el carbón vegetal. Ésta es la principal fuente de energía de los hogares del país, hecho que provoca que Haití esté permanentemente en un estado de vulnerabilidad medioambiental.

Haití es considerado el país más pobre de América. Según Cruz Roja internacional, un 80% de la población está viviendo por debajo del umbral de la pobreza y, más de la mitad del total, en condiciones de extrema pobreza. El terremoto que asoló el país en 2010, lo sumió en un estado de crisis latente de la que todavía no se ha recuperado por culpa, mayormente, de la corrupción de sus élites políticas.

Por suerte, Haití es mucho más que eso: es la riqueza literaria de Marie Vieux-Chauvet, el movimiento espiralista de Jean Claude Fignolé, los profundos retratos de Jacques Gabriel, los pegadizos ritmos de rara de Foula o la monumentalidad de la Ciudadela de Laferrière. Esta última, construida bajo orden de Henri Christophe, el primer rey de una nación independiente formada por antiguos esclavos. Haití es todo eso y mucho más. Pero la realidad es que actualmente el país taíno atraviesa un problema medioambiental de dimensiones más que preocupantes.

Pero para comprender la desastrosa situación medioambiental que vive el país es necesario tener en cuenta su recorrido histórico. Haití ocupa el tercio izquierdo de la isla La Hispaniola (sí, a la que llegó Cristóbal Colón en 1492), pero su verdadero nombre en taíno es Ayiti kiskeya, que significa “tierra de montañas”. Aunque Colón fundó un asentamiento español, rápidamente otras potencias europeas llegaron a la isla. Durante años hubo trifulcas y matanzas entre españoles, franceses y británicos por el control de la isla. Finalmente en el año 1695 después del tratado de Ryswick, Francia se quedó con la parte occidental.

Obviamente, en los años anteriores, tanto españoles como franceses, ya habían autorizado el comercio de esclavos en el territorio, con lo que en 1789 ya había trabajando medio millón de esclavos solamente en la parte francesa de la isla. Centenares de barcos negreros llegaban cargados de hombres para explotar los recursos naturales y trabajar en las plantaciones de caña de azúcar, café, tabaco y algodón. Hay que tener en cuenta que un 80% del país es montañoso, hecho que acabará provocando que parte de los campos de cultivo y plantaciones se encuentren en las colinas y en las pendientes de las montañas. Ese fue el inicio de la deforestación, ya que tal y como apunta Nathan C. McClintock, “la erosión del suelo y la deforestación son endémicos en Haití debido a siglos de explotación agrícola, primero bajo el sistema de plantación colonial y luego por la extracción generalizada de madera para la exportación y la expansión de la agricultura de subsistencia para los campesinos de las montañas”.

ALARMA MEDIOAMBIENTAL: EL PROBLEMA DE LA DEFORESTACIÓN

Muchos de los haitianos coinciden que la desforestación, la consecuente erosión del suelo, y la alta contaminación del aire, la tierra y el agua son el resultado de políticas nefastas y la falta de medidas para controlar la explotación del suelo. Cabe tener en cuenta algunas cuestiones para comprender la masiva tala de árboles que ha ido sufriendo el país a lo largo de los años. Para empezar, la mayoría de los haitianos siempre ha cocinado y ha generado energía en sus hogares a partir de la quema del carbón vegetal. El carbón vegetal o charcoal se extrae a partir de la tala de árboles, y ha sido un producto fundamental desde siempre en la mayoría de hogares del país.

A diferencia de República Dominicana, donde el gas constituye la primera fuente de energía, se calcula que el carbón vegetal sigue siendo la principal fuente de energía para un 80% de los haitianos. La FAO (United Nations Organization for Food and Agriculture) calcula que unos 10.000 sacos de carbón se consumen cada día en Haití.

Lo segundo a tener en cuenta es el tema del reparto del suelo en las zonas rurales. Muchos haitianos que viven en el campo llevan a cabo una agricultura prácticamente de subsistencia. Lo poco que les sobra lo venden en los mercados de las aldeas o en el arcén de la carretera. La venta de carbón vegetal representa otra forma de obtener ingresos, hecho que ha disparado la tala de árboles furtiva.

En el mismo sentido, también ha aumentado la expansión anárquica del suelo cultivable en las laderas de las montañas. Eso provoca el aumento el riesgo de desprendimientos ya que no hay una tradición ni formación para cultivar en terraza, hecho que acaba provocando una preocupante erosión del suelo. Aunque solo un 20% de la tierra es considerada cultivable, el 50% está bajo la producción agrícola.

Se calcula que el 75% del bosque de los parques nacionales haitianos (Pic Macaya o La Visite) ha desaparecido en los últimos 35 años, aunque teóricamente están protegidos por el gobierno

Esa situación termina generando problemáticas a nivel global. La más visible es la pérdida de masa forestal. Según un estudio de la PNAS, se calcula que el 75% del bosque de los parques nacionales haitianos (Pic Macaya o La Visite) ha desaparecido en los últimos 35 años, aunque teóricamente están protegidos por el gobierno.

La otra problemática que genera la erosión de suelo es una mayor inseguridad frente a los huracanes y los terremotos. De esta forma, la preservación del medio ambiente no solo es importante para la conservación de las especies endémicas, sino que también porque ayuda a paliar en parte las catástrofes naturales. La vegetación ayuda a absorber mejor el agua de la lluvia, hecho necesario para evitar los desprendimientos de tierra y las inundaciones.

Los últimos huracanes que han azotado el país, el Mathew en 2016, o el Sandy en 2012, fueron de una agresividad tremenda y provocaron muchos desprendimientos que costaron la vida a miles de personas. Además, la poca supervisión y fiabilidad de las construcciones particulares representan un peligro para futuros episodios catastróficos, como el conocido terremoto que tuvo lugar en 2010 y que devastó gran parte de la capital.

UN OASIS MEDIOAMBIENTAL EN EL INFIERNO

La contaminación de las aguas es otro factor a tener en cuenta. Desde hace tiempo el agua que llega a los hogares de los haitianos no es potable. Por suerte, tres de los ríos que abastecen la ciudad de Port au Prince nacen en una montaña, cerca de la aldea de Kenscoff, donde se encuentra la reserva ecológica Wynne Farm, centrada en la protección y preservación del medio ambiente. La Wynne Farm es una reserva ecológica autogestionada y de inspiración humanista socialista que se encuentra en la región Ouest del país, una de las zonas donde la deforestación ha sido más agresiva. Al mismo tiempo enseñan y difunden la importancia de cuidar el medio ambiente a diversos colectivos tales como escuelas, estudiantes de agronomía y a todo el que quiere acercase para conocer el trabajo que desarrollan.

Aseguran que el gobierno no les da ninguna ayuda para seguir llevando a cabo esta importante tarea. Solamente, desde hace un año, han puesto guardias armados para proteger el perímetro de la finca y evitar que los taladores furtivos ganen terreno. Aunque el gobierno a penas paga a estos guardias y no confían mucho en que la situación esté tranquila por mucho tiempo.

La presión ha sido brutal, la reserva ha sido objeto de amenazas directas e indirectas. Melissa Day, una de las responsables de la reserva, comenta que en diversas ocasionas han venido hombres armados, conduciendo excavadoras y tractores para destrozar el terreno. “Querían hacer un casino”, afirma. Llevan años resistiendo a estos ataques.

Melissa también comenta que de vez en cuando aparecen pequeñas casitas en zonas remotas de la finca. Las construyen los que quieren hacerse con el terreno para sacar rendimiento económico. Después del terremoto de 2010, la ley haitiana permite a los ocupantes ilegales de las tierras que, después de tres años, puedan reclamar la propiedad de aquella pieza de tierra. Pero como es habitual en todo el mundo, hay algunos que se aprovechan de esta situación. De esta forma, bandas pagadas por distintas facciones de las élites económicas y políticas del país, presionan para privatizar el terreno de la reserva ecológica para, en un futuro, poder empezar con la especulación inmobiliaria.  

UNA LEJANA SOLUCIÓN

Las buenas prácticas medioambientales son fundamentales para el desarrollo de Haití. Se han hecho varios llamamientos para incrementar el número de áreas protegidas y ayudar a buscar nuevas alternativas sostenibles. El grupo de Naciones Unidas en Haití afirma que es necesaria la colaboración real e inmediata del gobierno para regular la urbanización incontrolada (se calcula que el 74% de los hogares no tienen el mínimo para ser considerados habitables) tanto en las periferias de las ciudades como en las áreas rurales. También urge corregir las deficiencias energéticas y controlar el uso insostenible del suelo rural, entre otros, ya que todo ello afecta de forma especial a la biodiversidad del país.

Todos estos hechos se decidieron revertir como parte de la Agenda de los Acuerdos de París (2016), de momento implementados con más bien poca fortuna. Es importante recalcar que de toda esta situación las mujeres son el colectivo más afectado. Algunos estudios alertan de la desproporción de ingresos que sufren a causa de la deforestación ya que pueden sacar menos rendimientos de los cultivos porqué son las encargadas del cuidado de los hijos y el mantenimiento de los hogares.

Desde el terremoto de 2010, Haití atraviesa una grave crisis económica, política y social. El actual presidente Jovenel Moïse está siendo seriamente cuestionado por el manejo de la situación. Se sabe que gran parte de los fondos de ayuda para la reparación de los graves destrozos ocasionados por el terremoto fueron dilapidados en obras no terminadas. Port au Prince, la ciudad más afectada, aún no ha podido reconstruir parte de sus edificios más emblemáticos como el Palacio Presidencial o la Catedral de Nuestra Señora de la Asunción. La situación se vio agravada por el escandaloso caso de Petrocaribe. El programa Petrocaribe es el sistema por el cual Venezuela presta petróleo a bajo coste a los países caribeños. El Tribunal de Cuentas de Haití desveló que gran parte de estos fondos se habían manejado de forma irregular, hecho que ha provocado diversas oleadas de manifestaciones y disturbios.

Grupos opositores han contratado bandas armadas para contribuir a la escalada de la violencia y sembrar la inestabilidad en el país

Eso ha sido aprovechado por grupos opositores que, según afirman algunos haitianos, han contratado bandas armadas para contribuir a la escalada de la violencia y sembrar la inestabilidad en el país. El caso afecta al presidente actual, ya que también es propietario de algunas compañías involucradas, y a los tres presidentes anteriores.

El gobierno actual se vio obligado a aumentar el precio del combustible, hecho que desgarra aún más a una población muy empobrecida. A menudo todas las gasolineras del país cierran de golpe para exigir que se les pague la importación del combustible, provocando el caos en las principales ciudades haitianas. Diversos actores sociales han exigido responsabilidades, como es el caso de la iniciativa #PetroCaribeChallange que se manifiestan pacíficamente desde el verano de 2016, cuando estalló el caso.

En estas circunstancias políticas y sociales, para los ciudadanos haitianos es complicado prestar atención al respeto del medio ambiente y a la creación de infraestructuras que mejoren la salubridad del aire, el agua y la tierra. “Antes en Haití había luz en las calles, trenes y podíamos ir al cine. Ya no queda nada de todo eso”, dice B., directora de una escuela del barrio de Pétionville. “Es duro pensar que un país puede vivir una regresión tan grande en pocos años”. Muchos afirman que desde el terremoto todo ha ido a peor. Las élites políticas y económicas no han dejado que las ayudas internacionales llegasen a la población y la situación del país se ha ido degradando.

En esos momentos, Port au Prince es una de las ciudades más densamente pobladas de Latinoamérica. Según UNICEF, el analfabetismo en Haití llega a la tremenda cifra de 80%, y solo la mitad de los niños está escolarizado. Se espera que a partir de septiembre, la situación vuelva a ser complicada en las calles a causa de las manifestaciones y los disturbios que bloquean el país.

Los principales actores que ayudan a la preservación del medio ambiente no son optimistas con la situación que está atravesando el país, pero a pesar de eso, siguen luchando. El lema del país es L’union fait la force, aunque por las calles de Port au Prince se pueden leer algunas pintadas en las paredes “Si la unión hace la fuerza, ¿por qué estamos tan divididos?”.

Sobre este blog
El blog de luchas sociales a lo largo del planeta, conflictos internacionales y propuestas desde abajo para cambiar el mundo. El Salto no comparte necesariamente las opiniones volcadas en este espacio.
Ver todas las entradas
Informar de un error
Es necesario tener cuenta y acceder a ella para poder hacer envíos. Regístrate. Entra en tu cuenta.

Relacionadas

Haití
Haití Haití: un laberinto de pobreza y violencia apuntalado por el intervencionismo
Es posible que países emergentes de Latinoamérica como Argentina, Brasil o México tengan la solución para el futuro desarrollo económico de Haití, que podría seguir la senda de Yemen y Etiopía, solicitando unirse al grupo de los BRICS.
Israel
Literatura Boicot al apartheid en Israel y en República Dominicana
La Feria Internacional del Libro Santo Domingo, celebrada entre el 24 de agosto y el 3 de septiembre, ha tenido como principal invitado a Israel. Escritores y colectivos denuncian la alianza entre dos gobiernos que promueven políticas de apartheid.
Opinión
Fronteras racistas La necropolítica migratoria en la República Dominicana
En el metabolismo político dominicano, todos los partidos del sistema compiten por presentarse cada uno como el más anti-haitiano, utilizando un populismo pseudonacionalista.
Sobre este blog
El blog de luchas sociales a lo largo del planeta, conflictos internacionales y propuestas desde abajo para cambiar el mundo. El Salto no comparte necesariamente las opiniones volcadas en este espacio.
Ver todas las entradas
Palestina
Flotilla de la Libertad Los cargos públicos integrantes de la Flotilla a Gaza regresan a España
Mientras la flota que llevará ayuda a Gaza permanece en Estambul por los impedimentos de Israel para que zarpe, las políticas españolas deciden retornar a España, ante el anuncio de Pedro Sánchez.
Cine
Estíbaliz Urresola “El cine no debe quedar impasible ante las atrocidades que suceden”
La directora de ‘20.000 especies de abejas’ sigue recibiendo reconocimientos por su película, pero pide que se transformen en aplicación de mejoras concretas para el colectivo trans.
Galicia
Redes clientelares Todas las veces que la Xunta de Feijóo contrató a sus familiares y a los de otros altos cargos
Mientras Sánchez reflexiona sobre su dimisión tras el ‘lawfare’ contra su mujer, el líder del PP ha prometido que no consentiría a su pareja contratar con un Gobierno del que él formase parte, pero sí lo permitió con su hermana, su prima y su cuñado.
Sanidad pública
Sanidad a la madrileña Vecinas y vecinos de Madrid acampan frente al Hospital Doce de Octubre de Madrid
El colectivo prevé permanecer frente al gran hospital madrileño para mostrar su rechazo al deterioro de la sanidad pública y programa actividades para los próximos tres días.
Ley de Memoria Histórica
Niños y niñas de la polio Víctimas de la polio y postpolio, desesperadas ante la nula respuesta de las administraciones a sus demandas
Claman por un apoyo inmediato o “van a acabar extinguiéndonos después de años de sufrimiento y abandono”, afirman desde la Plataforma niños y niñas de la polio que este viernes se concentran frente a Sanidad.

Últimas

Justicia
Juana Rivas El Tribunal Supremo italiano anula el juicio civil que separó a los hijos de Juana Rivas y obliga a repetirlo
La corte de Casación ha respondido al recurso de apelación de la madre reconociendo la violación del principio básico de no separar a los hermanos y la carencia de un informe que analice en profundidad el interés superior de los menores.
El Salto n.74
Revista 74 Cuando los algoritmos te explotan: no te pierdas el número de primavera de la revista de El Salto
De cómo los algoritmos y la IA gestionan el trabajo de cientos de millones de personas con ritmos y condiciones del siglo XIX, y de mucho más, hablamos en nuestro número de primavera. Ya disponible para socias y en los puntos de venta habituales.
Eventos
Evento Un Salto al periodismo del futuro: súmate a nuestro primer evento para estudiantes y jóvenes profesionales
El viernes 10 de mayo, El Salto organiza una jornada de periodismo joven para profundizar en temas clave, nuevos lenguajes y formatos, desde un enfoque eminentemente práctico.
Palestina
Genocidio en Gaza La Flotilla de la Libertad acusa a Israel de parar su salida con una nueva maniobra de presión
Los esfuerzos de Israel para impedir la partida del barco Adkeniz con destino a Gaza ponen otra traba que puede ser definitiva para el destino de una misión que pretende romper el bloqueo marítimo sobre Gaza.
Migración
Migración València suprime el Consejo municipal donde se abordaban las problemáticas migrantes
La supresión de este órgano consultivo pone en riesgo las iniciativas realizadas para facilitar la relación de la administración con el 22% de la población local.
Más noticias
Madres protectoras
Madres protectoras Escúchalas
Si un niño o niña le cuenta a su madre que su padre le toca, lo más probable es que al cabo de unos años ella acabe perdiendo a su hijo. Mira a tu alrededor, porque es posible que alguna de tus conocidas esté a punto de vivir algo como esto.
Crisis climática
Crisis climática ¿Cómo sería una transición ecosocial en la industria española?
El sector industrial es el segundo consumidor de energía, solo por detrás del de transporte. La transición ecosocial debe pasar obligatoriamente por la transformación de este sector de la economía.
Lawfare
Justicia a la derecha Pedro Sánchez no está solo: estos son los precedentes a su caso de ‘lawfare’
El presidente del Gobierno aseguraba en su carta que el suyo era un caso de lawfare “sin precedentes”. Lo cierto es que esta estrategia de judicializar la vida política se ha enraizado durante los últimos años.
Opinión
Opinión Cuando la mierda nos come
El panorama mediático se ha convertido en una amalgama de espacios a cada cual más insano. Basura fabricada por gabinetes ultras, aceptada por jueces afines y amplificada por pseudomedios de propaganda regados con dinero público. Hay que pararlo.
Medios de comunicación
Opinión ¿Y qué esperabas, Pedro?
Los gobiernos de derechas llevan años alimentando con dinero público a sus medios afines que esparcen bulos y manipulan sin que el Gobierno haya hecho nada para evitarlo.

Recomendadas

Derechos reproductivos
Luciana Peker y Cristina Fallarás “El aborto se ha apartado del relato feminista porque genera consenso”
Las periodistas Cristina Fallarás y Luciana Peker forman parte del grupo motor de una campaña europea que quiere blindar el derecho al aborto mediante una iniciativa ciudadana que necesita un millón de firmas para llegar a ser debatida.
Música
Música Aprendiendo filosofía con el punk patatero de La Polla Records
Los cáusticos esputos lanzados por Evaristo en las canciones de La Polla Records contenían materia adecuada para hablar de filosofía política en el instituto. Así lo entiende el profesor Tomás García Azkonobieta, autor de ‘La filosofía es La Polla’.