En España como en Italia, la venta ambulante es un trabajo

Normalmente se olvida el hecho de que el trabajo ambulante es un trabajo y no una actividad extraña, y no involucra solo a quién la ejerce, sino también a quién consume.

Manteros en la calle Gran Vía
Manteros en la calle Gran Vía Álvaro Minguito

investigador y profesor titular de sociología en la Universidad de Salerno (Italia).


publicado
2018-03-28 06:30:00

La situación del trabajo ambulante en España comparte características estructurales y sociales con la italiana, que afectan al derecho a la ciudad de una parte de su población, especialmente migrante.

Normalmente se olvida el hecho de que el trabajo ambulante es un trabajo y no una actividad extraña, una emergencia de orden público o una actividad residual. En Italia, el trabajo ambulante emplea a alrededor de 200.000 personas —la mitad de ellas extranjeras—, aunque debe considerarse que es una actividad que no involucra solo a quién la ejerce, sino también a quién consume. A pesar de su relevancia social, las personas que ejercen esta actividad difícilmente son reconocidas como trabajadoras autónomas, especialmente cuando son personas de ciudadanía no nacional y de piel negra, definiéndose en los medios hegemónicos el trabajo ambulante a través de palabras como policía, control, represión, alejamientos, incautaciones de mercancía y un largo etcétera.

En Italia, el trabajo ambulante emplea a alrededor de 200.000 personas —la mitad de ellas extranjeras—

La falta de reconocimiento social, político e institucional del trabajo ambulante se conecta, cada vez más, con procesos de criminalización de las personas que realizan esta actividad, afectando directamente a sus niveles de vida por la reducción de las posibilidades de venta, así como por las multas que les son impuestas. De esta manera, en muchas ciudades el trabajo ambulante está prohibido o ilegalizado.

La criminalización acompaña a la centralidad que ha asumido el tema de la seguridad en las políticas públicas en Italia, que privilegian la seguridad física de una parte de la sociedad contra la seguridad social de la población en su conjunto, sin enfrentar la crisis económica que está golpeando también al comercio ambulante, cuyos márgenes de beneficio se han reducido notablemente.

las políticas públicas directamente provocan la caída en la irregularidad —desde el punto de vista administrativo— de miles de personas contra su voluntad

El conjunto de estas políticas tiene el efecto de negar el derecho al trabajo a miles de trabajadoras y trabajadores autónomos del comercio itinerante, contribuyendo directamente a procesos de empobrecimiento que, en el caso de la población de ciudadanía no italiana, amenazan con traducirse en la pérdida de los permisos de residencia. De esta manera, las políticas públicas directamente provocan la caída en la irregularidad —desde el punto de vista administrativo— de miles de personas contra su voluntad.

Asistimos así a un contexto en el que la legalidad construida se conforma como un aparato de exclusión, criminalización e inferiorización, y no como un instrumento para la justicia social que persiga la inclusión de los menos pudientes. Las políticas urbanas basadas en la centralidad de la seguridad física no logran satisfacer las exigencias de toda la población y, por lo tanto, empujan a los márgenes —es decir, a la pobreza— a muchas personas, específicamente a las que viven del trabajo ambulante.

En Italia, existen diferencias entre ciudades. En algunos casos, como en Caserta, se ha producido un proceso de negociación entre el movimiento organizado de los trabajadores ambulantes y el ayuntamiento para construir una política local de comercio ambulante. Sin embargo, en muchos otros casos, como en Pisa, Florencia o Salerno, la represión y los alejamientos a través de las medidas del llamado “daspo” (prohibición de acceso a lugares de la ciudad) han sido la acción privilegiada por los ayuntamientos. En una parte de las ciudades, los trabajadores se han organizado, sobre todo en el caso de los senegaleses, que tienen asociaciones con alta capacidad de movilización. Se ha abierto así un nuevo periodo, caracterizado por el protagonismo de esta población con propuestas innovadoras, como, por ejemplo, el proyecto “No abusif” en Pisa, similar al Top Manta del Sindicato Popular De Vendedores Ambulantes de Barcelona. Nuevos espacios se abren y la política tendrá que decidir entre represión o reconocimiento y apoyo.

Relacionadas

Manteros
Siete manteros se enfrentan a cárcel o expulsión por vender en Barcelona

La Fiscalía pide la expulsión del país de Lamine Sarr, portavoz del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona, y de otros dos manteros, y cárcel para cuatro personas más por vender falsificaciones en la manta.

Manteros
Mor Diagne: “Ya basta de agresiones del ayuntamiento de Valencia”
Mor Diagne denuncia que ayer por la mañana la policía local de València cargó con brutalidad contra manteros en los alrededores del mercado central.
Manteros
“No somos los agresores, nos han agredido a nosotros”

Lamine Sarr, portavoz del Sindicato Popular de Vendedores Ambulantes de Barcelona, pone voz a los sin voz en El Salto y explica su versión sobre lo ocurrido en el incidente de Barcelona y que ha llenado portadas.

Manteros
Cuatro acusa a El Salto de difundir un supuesto bulo
En El Punto de Mira, programa de investigación de Cuatro, acusa a El Salto de haber difundido un bulo respecto a la muerte de Mame Mbaye.
3 Comentarios
El Bar Ruso 16:05 28/3/2018

En España la venta ambulante legal es una actividad muy extendida, como lo demuestran los dueños de mercadillos que hay en todos los pueblos de España. Son comerciantes que pagan sus impuestos y tienen sus permisos en regla. No tiene nada que ver con la actividad de los manteros, que se dedican a vender réplicas falsas sin ningún permiso y sin pagar impuestos.

Responder
3
12
#12152 9:04 29/3/2018

Trol alert!

Responder
8
4
Raúl Radovich 14:00 13/8/2018

En ambos articulos, este autor
no tiene en cuenta la venta de
productos falsificados, que en su mayoría están bajo el contro¡ de mafias organizadas, que cuentan con complicidades que toleran su proliferación. El resultado es que los inmigrantes ilegales son
superexplotados y los pequeños comerciantes, acuciados por las altas rentas inmobiliarias, la insuficiente financiación de los bancos y las obligaciones impositivas y regulaciones municipales, aumentan su vulnerabilidad. Sin incorporar estos elementos no hay posibilidad de analizar la venta ambulante, que también debe cumplir una serie de condiciones, y su relación con los comercios en establecimientos.

Responder
0
0

Destacadas

Sanidad
El nuevo Gobierno andaluz se estrena con movilizaciones en defensa de la sanidad pública

El colectivo farmacéutico aplaude la suspensión de la subasta de fármacos y los sindicatos de médicos y enfermería celebran la propuesta de equiparación salarial del nuevo Ejecutivo andaluz. Críticos como el doctor Jesús Candel o la confluencia Adelante Andalucía recelan de las propuestas que pueda poner en marcha la nueva Junta de Andalucía.

Urbanismo
Superar a Barcelona bien vale 13 pueblos

Entre 1948 y 1954 la capital anexionó una docena de municipios de su extrarradio, un proceso cuyas consecuencias llegan hasta nuestros días.

Música
Democrazy, los nadie siguen danzando

La historia del grupo Democrazy es la de una reunión de viejos conocidos para volver a tocar música. También la de un artefacto creado para intervenir en la realidad. Y, por último, la de la victoria del deseo sobre la necesidad, según explica su cantante, Ángel Luis Lara.

Casas de apuestas
Antonio Regalado: “El número de casas de apuestas en Extremadura está empezando a ser alarmante”

Desde los últimos tres o cuatro años, los casos tratados de adicción al juego han cambiado a un ritmo vertiginoso con el gran y preocupante crecimiento de las casas de apuestas en nuestra región. Hablamos con Antonio Regalado, presidente de la Asociación Extremeña de Jugadores de Azar en Rehabilitación.