Fiscalidad
Hay que dar más pasos hacia la justicia fiscal y la suficiencia

El pacto de Gobierno apuesta por una decidida lucha contra el fraude fiscal y un aumento de la progresividad del sistema fiscal, pero queda abierto en otros aspectos.

12 feb 2020 10:50

Tengo la sensación de que el programa del nuevo Gobierno ha despertado mayoritariamente muchas esperanzas, al abordar reformas y deudas largo tiempo postergadas. Pero percibo también un general temor, que puede empujar al escepticismo, de que las propuestas queden en nada por falta de financiación suficiente.

Las exigencias de estabilidad presupuestaria, el déficit y deuda heredados y la escasez de ingresos pueden suponer la asfixia de los loables intentos de poner en marchas nuevas políticas y programas. A los 8.000 millones de euros de ajuste que exige Bruselas sumamos unas necesidades adicionales de gasto no fijadas todavía, pero que los análisis no hacen bajar de los 15.000 millones de euros.

El pacto de Gobierno apuesta por una decidida lucha contra el fraude fiscal y un aumento de la progresividad del sistema fiscal: tributación mínima del 15% en el Impuesto de Sociedades de las grandes corporaciones, que se ampliaría hasta el 18% para las entidades financieras y empresas de hidrocarburos; limitación de exenciones de dividendos/plusvalías de sociedades por su participación en otras sociedades; incremento de dos puntos en los tipos impositivos sobre la base general del IRPF para los contribuyentes que tengan rentas superiores a 130.000 euros y cuatro puntos para la parte que exceda de 300.000 euros; el tipo sobre las rentas de capital se incrementará en 4 puntos para dichas rentas superiores a 140.000 euros; se reformará el régimen jurídico y fiscal de las SOCIMIS, aplicando un tipo de gravamen del 15% sobre los beneficios no distribuidos...

Esa parte del programa fiscal es relativamente concreta. Pero queda mucho más abierto en otros aspectos: “se estudiará la fiscalidad de las grandes fortunas”, “aprobaremos el Impuesto sobre determinados servicios digitales”, “aprobaremos el Impuesto sobre las transacciones financieras”, “apostamos por la nueva fiscalidad verde”…

Es casi imposible que esas promesas, las más concretas y las abiertas, sean suficientes para alcanzar los objetivos de financiación necesarios

Es casi imposible que esas promesas, las más concretas y las abiertas, sean suficientes para alcanzar los objetivos de financiación necesarios. Especialmente este año 2020, pues los presupuestos llevan camino de aprobarse a mitad de ejercicio. Y quedaría mucho por hacer para revertir la injusticia radical de nuestro sistema tributario.

Conviene recordar que está muy bien elevar la progresividad en los tramos más elevados del IRPF. Pero no debemos olvidar que la injusticia radical de este impuesto parte del hecho de que es soportado por las rentas de trabajo asalariado, mientras que las rentas financieras (por el propio diseño del impuesto y por vías diversas de evasión) apenas pagan impuestos. Es imprescindible avanzar hacia un mayor equilibrio en las cargas relativas de unas y otras rentas si quiere conseguirse un mínimo de justicia fiscal.

En la misma línea, cuando se habla de grandes fortunas, conviene subrayar el privilegio que disfruta el capital financiero respecto, por ejemplo, al inmobiliario. Este soporta un conjunto de tributos de los que se libra el financiero. Por ejemplo, en el IRPF, la propiedad de un inmueble supone una imputación de renta sujeta a tributación cuando no hay ingreso por alquiler. Sin embargo, la tenencia de activos financieros no supone pago alguno. Amén de injusto y regresivo, este esquema es ineficiente, pues prima unos destinos del ahorro frente a otros, con consecuencias regresivas y especulativas evidentes.

Parece que 400 o 500 euros al mes de una renta básica llevan a la vagancia, pero millones de euros asegurados desde la cuna no

No se menciona el impuesto sobre las grandes herencias y donaciones, cuya existencia es un requisito insoslayable de justicia. Se engaña a la población vendiendo su supresión como un presunto beneficio para las clases medias. El impuesto debe contemplar un mínimo para todo el Estado, sin perjuicio de un mínimo exento para las transmisiones de padres a hijos, que implique que más del 90% de la población quede prácticamente fuera de la obligación de pagar más allá de cifras simbólicas. Sorprende, por cierto, que los mismos que defienden la supresión de este impuesto se opongan a la renta básica de ciudadanía con el argumento de que estimula la vagancia. Parece que 400 o 500 euros al mes llevan a la vagancia, pero millones de euros asegurados desde la cuna no.

Pero, sin duda, la vía más rápida y eficaz de avanzar simultáneamente hacia la suficiencia y hacia la justicia fiscal es suprimir los privilegios escondidos en buena parte de las exenciones y bonificaciones fiscales vigentes, que merman la recaudación impositiva, responden muchas de ellas a presiones de sectores específicos (las más de las veces en beneficio de unos pocos), y tienen resultados regresivos y de muy difícil explicación desde la perspectiva del interés general. Es obvio que no todos estos “gastos fiscales” pueden suprimirse de un plumazo. Pero dado que ascienden a cerca de sesenta mil millones de euros, solo con suprimir la cuarta parte podríamos ir tirando.

En la Plataforma por la Justicia Fiscal nos alegra mucho que el presidente del Gobierno haya asumido y repetido nuestro lema: sin justicia fiscal no hay justicia social. Confiamos en que su Gobierno tenga la valentía de concretar adecuadamente lo ya anunciado e ir más allá incluso de lo que hasta ahora se ha dicho.

Relacionadas

Unión Europea
Miguel Urbán: “Deberíamos hacer que las élites holandesas nos dejen de robar dinero y que las españolas dejen de llevarselo allí”

El eurodiputado y militante de Anticapitalistas defiende que el modelo neoliberal europeo ha sufrido mucho desgaste, pero que la extrema derecha se ve cada vez más cómoda, ya que la Unión Europea les puede ser útil para conseguir su programa sin tener que gobernar.

Coronavirus
El Impuesto a los Beneficios Excesivos

Durante las guerras mundiales se instauró en varios países un impuesto a aquellas empresas que ganaban más durante periodos de guerra y crisis. Hoy, varios economistas y organizaciones piden que se vuelva a instaurar para financiar la salida de la crisis del coronavirus.

Coronavirus
No tropezar nuevamente con la misma piedra

¿Volveremos a pagar los de siempre? ¿Volverá a aumentar la deuda pública y se aplicarán recortes para poder pagarla? ¿Las generaciones presentes y futuras van a pagar esta crisis con recortes de derechos y aumento de la precariedad? ¿Vamos a permitir que pase lo mismo que en 2008-2010?

1 Comentario
#47366 16:57 12/2/2020

saqueo saquio como con el oro del banco de españa

Responder
0
0

Destacadas

Crisis económica
España recibiría 77.000 millones a fondo perdido del plan de recuperación que ultima la Unión Europea

El Gobierno de Pedro Sánchez tendrá acceso a 77.000 millones para paliar el descuadre en las cuentas públicas provocado por las medidas del covid-19, según ha adelantado Bloomberg. Es aproximadamente un 6% del PIB.

Unión Europea
Mucho Merkel y poco Sánchez en la propuesta de la Comisión Europea

La propuesta presentada hoy por la Comisión Europea, Next Generation EU, constaría de 750.000 millones de euros de los cuales dos tercios serían en transferencias directas y un tercio en préstamos. Pero sus condicionantes siguen siendo una incógnita.

Coronavirus
Segunda querella contra Ayuso por la “nefasta” gestión de las residencias
Familiares de residencias de Leganés y Alcorcón acuden a los juzgados en una segunda tanda de demandas contra la presidenta de la Comunidad de Madrid.
Sareb
El FROB da por perdido el dinero que inyectó en el Banco Malo

El Fondo de Reestructuración Bancaria publica sus cuentas de 2019 en la que valora en cero su participación en la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria.

Universidad
El alumnado universitario becado demuestra mejores resultados académicos

El anuncio de la eliminación del criterio académico para las becas universitarias ha generado rechazo entre los defensores de la “cultura del esfuerzo”, pero la actualización de cifras del sistema universitario demuestra lo que los expertos ya advertían: los estudiantes becados son los que más rinden, y las ayudas han de buscar paliar la desigualdad social en el acceso a la educación superior. 

Cuidados
CC OO propone una batería de ayudas económicas para la conciliación

El sindicato plantea que se respalden económicamente las únicas medidas de conciliación que se han tomado como consecuencia de la crisis del covid-19 y que posibilitan la adaptación o la reducción de la jornada, con la pérdida salarial que esto implica. 

Migración
El movimiento #RegularizaciónYa se internacionaliza

Tras la publicación el día 25 de un manifiesto internacional por la regularización de las personas migrantes que ya cuenta con casi 200 adhesiones, esta tarde a las 19h, se lanzará la campaña internacional #PapersForAll en las redes sociales.

Extrema derecha
A los monstruos no mirar

La mejor manera de contraatacar es construyendo alternativa, porque ya hemos visto que, haciéndoles caso, aunque sea con buenas intenciones, el monstruo sólo crece y se enfurece.

Últimas

Coronavirus
La autogestión de los cuidados en un Chile en resistencia

Numerosas iniciativas en Valparaíso permiten crear estructuras de salud paralelas a las oficiales, ante el olvido de los más vulnerables por parte del Estado

Memoria histórica
Carabanchel pide a Marlaska recuperar la memoria de la cárcel convertida en CIE
Una plataforma ciudadana de Carabanchel solicita a Interior la apertura de un centro de memoria para recuperar la historia de la cárcel del barrio madrileño construida por presos franquistas, que estaba siendo usada como CIE.
Humor
Las terrazas en ‘Madrid’, por Mauro Entrialgo

Nueva entrega del cuaderno de bitácora de una pandemia que Mauro Entrialgo está realizando para El Salto.

Migración
Migrar o invertir la propia vida como peaje

A los detractores de la inmigración todo indica que les mueve un egoísmo desbordante fruto de un privilegio inmerecido. La mera casualidad de haber nacido en un lugar concreto les otorga un derecho de movilidad ilimitado que, a su vez, les habilita a desembarcar en los países de aquellos que quieren ver sólo como atracción exótica.