Juicio del 1 de Octubre
Justicia y política: dos caminos, una solución

Parece que los acusados ​​estén ganando la partida. Pero, al empezar a comparecer los testigos, es probable que esta sensación se vaya debilitando. Parece también que ya hemos aceptado el marco judicial como escenario de lucha, sin ser conscientes de que no hay ningún potencial escenario favorable a la vista.

Tribunal Supremo Madrid
Vista general del edificio del Tribunal Supremo en Madrid. Álvaro Minguito

publicado
2019-02-28 11:24

El juicio encara el final de su tercera semana con un debate ya instalado sobre su desarrollo. Nos estamos convirtiendo en juristas del mismo modo que somos entrenadores de fútbol después del partido o críticos de cine tras la gala de los Oscar. En esta primera fase de la instrucción parece que se está produciendo un efecto doble: por un lado las acusaciones de la Fiscalía y la Abogacía del Estado naufragan en el intento de justificar jurídicamente la causa de la rebelión o cualquier relación de los hechos con la palabra violencia.

Por la otra, el buen trato mostrado por el juez Marchena, que ha llegado a interrumpir y abuchear a la propia Fiscalía en algunas de las preguntas, disminuye la sensación —y más de cara a una audiencia internacional— de que el juicio no cumple con todas las garantías que se le suponen a los juicios en democracia. Hay que tener en cuenta, pues, que durante esta primera parte del juicio parece que los acusados ​​ganen la partida. Pero al empezar a comparecer los testigos de la Fiscalía, es probable que esta sensación se vaya debilitando. En todo caso, parece que ya hemos aceptado el marco judicial como el escenario de lucha. Pero la política difícilmente llega allí donde las leyes limitan la frontera del diálogo. Independientemente del veredicto, seguimos necesitando articular una respuesta política que defina el camino entre ciudadanos, y no entre ciudadanos y jueces. Parece que no seamos conscientes de que no hay ningún potencial escenario favorable a la vista, ya no para los intereses de los presos políticos, sino para las relaciones entre Catalunya y España.

Incluso en el hipotético y poco probable caso de una absolución total, el futuro de Catalunya respecto al derecho de autodeterminación volvería a la casilla de salida. Del mismo modo, el deseo de independencia de una gran parte de la población catalana quedaría bloqueado por la voluntad del Estado —y una correlación de fuerza en el Congreso— que podría derivar en una recentralización de competencias.

Pongámonos primero en la situación en la que, en mayor o menor medida, los presos políticos son condenados a pasar una larga estancia en prisión, ya sea bajo el veredicto de rebelión o de sedición. Ahora pensemos qué posibilidades se podrían abrir. La estancia en prisión sumiría a Catalunya y España en una extenuante e irresoluble angustia. Es previsible pensar que el apoyo de la población catalana al independentismo —o al menos el desencanto hacia España— aumentaría.

Las lecturas críticas hacia el processisme quedarían supeditadas a una lucha por la libertad para los presos políticos: si en los años recientes el debate sobre la independencia ha acaparado la inmensa mayoría de los debates políticos, dejando aparte el debate sobre políticas sociales, en este escenario que dibujamos esta realidad no haría más que acentuarse.

El segundo posible escenario, lanzado en globo sonda para cargos del PSC, sería el de un indulto a los presos. Poco probable, ya que esto debería contar con una correlación de fuerzas en el Congreso que otorgara la presidencia a Sánchez, con el apoyo de las otras fuerzas de izquierdas dentro del arco parlamentario, así como de los partidos independentistas catalanes y nacionalista vasco . Quizás más difícil todavía: debería contar con el apoyo de los barones del PSOE. García Page, Susana Díaz o Alfonso Guerra, ya habrían mostrado su rechazo. Por no hablar de la resistencia frontal que opondrían el tripartito de derecha y extrema derecha formado por Ciudadanos, PP y VOX.

El tercer escenario sería una resolución del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), subsanando algunos aspectos de la sentencia, seguramente aquellos pertinentes a una posible vulneración de los derechos y garantías de los presos en el proceso judicial. Y es que, aunque el derecho europeo tenga primacía normativa ante los derechos nacionales, el TEDH no entra en el fondo en las sentencias, sino que evalúa las garantías procesales. Hay que tener en cuenta, sin embargo, que la hipotética sentencia tardaría años en salir, años que los presos pasarían entre rejas. Y aún así, acabaría hiriendo el orgullo del Estado.

El cuarto y último escenario, claro, sería que fueran declarados inocentes de los crímenes de los que se les acusa. Obviamente, la mejor de las opciones posibles. Hoy en día, parece la menos probable de todas.

Y es que ninguna de estas opciones se aproxima a solucionar el problema de fondo, ni pronostica llevar vientos de cambio: el juicio seguirá inexorablemente los tiempos que marca la pesada burocracia. Pero es necesario empezar a trabajar en una solución que tendrá que pasar, tarde o temprano, para reconocer el derecho de autodeterminación de los pueblos. Catalunya, más que nunca, necesita de la ayuda de los pueblos de España para solucionar unos problemas que nos afectan a todos y todas, y los pueblos de España necesitan hacerse suyos los problemas de Catalunya. Esto, por supuesto, si no queremos encallarnos en un conflicto sempiterno.

CATALUNYA PLURAL...
Esta publicación parte de la colaboración entre El Salto y Catalunya Plural. Puedes leer el texto original en catalán aquí.

Relacionadas

Juicio del 1 de Octubre
Tenemos miedo al fuego

Demasiadas veces la cultura es esa torre de marfil que tanto le gustaba a Rubén Darío: el lugar elevado desde el que miramos lo sucio sin mancharnos.

Juicio del 1 de Octubre
Medio millar de juristas denuncian que la sentencia del Procés vulnera el principio de legalidad

El informe publicado por la plataforma International Trial Watch sobre la sentencia del Tribunal Supremo señala que esta viola los derechos fundamentales por falta de previsión jurídica y por menospreciar los derechos de reunión y expresión.

Opinión
Tras la sentencia: paradojas de una revuelta esperada

Si en algo destaca en el “problema catalán” es en que presenta una coexistencia contradictoria entre un mandato imperativo activo, con formas organizadas de contrapoder ciudadano, y un subsistema de partidos catalán completamente esclavo de sus apuestas en el casino de la crisis de régimen. Primera parte.

0 Comentarios

Destacadas

Salud
Las víctimas de la talidomida en España se sienten estafadas por el Estado

Es un caso histórico inédito globalmente que se ha arrastrado desde el franquismo a los sucesivos gobiernos democráticos. Los afectados que aún viven, siguen reclamando justicia mientras muchos fallecen sin resarcimiento, con graves malformaciones, tras una existencia condenada a la dependencia y a la invisibilidad.

Corrupción
El juez pide juzgar a Ignacio González por desviar 1,6 millones de euros

El ex presidente de la Comunidad de Madrid podría sentarse próximamente en el banquillo por el caso Lezo, debido a una posible malversación y fraude a las arcas públicas en la compra de la empresa brasileña Emissao por el Canal de Isabel II en la que supuestamente hizo desaparecer 1,6 millones de euros.

Bolivia
Del golpe a la dictadura: las balas del ejército provocan decenas de muertos en Bolivia

La presidenta de facto, Jeanine Áñez, decreta la impunidad de los militares que usen armas de fuego contra la población civil mientras la respuesta al golpe de Estado se generaliza en todo el país.

Pensamiento
William Davies: “La mentalidad de la guerra se ha convertido en una forma habitual de organizar la sociedad”

El autor de Estados nerviosos, William Davies, estuvo en Madrid presentando un libro que explica cómo las redes sociales se están convirtiendo en un campo de batalla de emociones y sentimientos antes que de ideas o hechos.

Juicio del 1 de Octubre
Tenemos miedo al fuego

Demasiadas veces la cultura es esa torre de marfil que tanto le gustaba a Rubén Darío: el lugar elevado desde el que miramos lo sucio sin mancharnos.

Sanidad
Nuevos horizontes para hacer reversible la multirresistencia antimicrobiana

Son muchos los puertos desde los que parten mareas de responsabilidad, pero la investigación médica pone de manifiesto que es posible el jaque a las súperbacterias.

Últimas

Chalecos amarillos
El legado imborrable de los chalecos amarillos

Un año después de la irrupción explosiva del malestar, el número de manifestantes ha decaído de forma significativa en Francia. Pero la solidaridad y la construcción de lo común persisten como herencia de las protestas.

Senegal
Encontrar ‘El Dorado’ sin salir de Senegal

La asociación Hahatay, sonrisas de Gandiol, es una entidad 100% senegalesa creada por Mamadou Dia, un senegalés que hizo el camino hasta España en cayuco y decidió retornar a su tierra para informar a sus compatriotas de lo que hay tras la dura travesía. El objetivo es fomentar migraciones conscientes y seguras, así como alternativas de futuro en su entorno.

Laboral
Los veterinarios toman las calles de Madrid para exigir ser considerados profesionales sanitarios

En torno a 2.200 personas procedentes de todos los puntos del Estado se han unido para llevar al Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad una larga lista de demandas para dignificar su profesión.

Refugiados
El Estado español incumple sus compromisos en materia de protección internacional

Una plataforma integrada por 16 organizaciones que participan en el sistema de acogida señala en un informe falencias en todas las fases de los procedimientos de protección internacional.

Sanidad
Multirresistencia en la compra y en el medio ambiente
Más vale prevenir que curar, por lo que evitar las infecciones supondría una contención de la proliferación de cepas resistentes a los antibióticos.
Sanidad
Antibióticos, armas de doble filo
Los antibióticos insuflan enormes dosis de esperanza diaria. Si bien, la paradoja se adueña de un nuevo paradigma. Su eficacia queda entre las cuerdas por la proliferación de bacterias invulnerables a sus efectos.