Luz de verano en la habitación de Machado

Nuevo capítulo de la serie Insólita Península en la habitación donde vivió Antonio Machado durante trece años. 

Machado
Aspecto actual de la habitación en la que Machado vivió en Segovia. Javier de Frutos
Javier de Frutos

publicado
2018-02-22 06:19:00

“Estos días azules, y este sol de la infancia”. Así dicen los versos encontrados en el abrigo de Antonio Machado días después de su muerte en Collioure en febrero de 1939. Esos últimos versos llegan a cualquier parte cuando los días se vuelven larguísimos, cuando el calor es un género de la conversación. Y para acercarse a su alquimia, a la palabra esencial en el tiempo, para intentar tocar ese sol de la infancia, tal vez merezca la pena acudir a la habitación del poeta el primer día del verano.

Son las cinco de la tarde del 21 de junio de 2017. El calendario dice que el estío acaba de comenzar. En el patio de la pensión segoviana en la que vivió Machado entre 1919 y 1932 se escucha el rumor de los pájaros. Una escalera angosta y un corredor de techo muy bajo conducen al comedor. Al fondo, al término de un camino sin salida, se encuentra la habitación del poeta. 

Los elementos que contiene la estancia son los mismos que acompañaron al escritor. A diferencia de otras casas museo, aquí la recreación es mínima. El visitante puede hacer inventario de lo observado e imaginar la vida de un profesor de francés en los años veinte del siglo pasado.

La celda machadiana, fría y acogedora, alberga: un mueble sobre el que yace una maleta, un perchero de tres ganchos, una butaca diminuta, una mesilla de noche alta con un mantel blanco sobre el que se sitúan dos montones de libros y una botella de cristal cubierta con un vaso, un interruptor, una cama con cabecero de forja rematado en tonos dorados, un orinal, una estufa, una silla de madera, una mesa camilla con brasero, una lámpara de techo, una papelera, una ventana al norte protegida con visillos, un escritorio con libros de lomos verdes, un espejo desgastado y, en el rincón más próximo a la puerta, un mueble escueto a modo de lavabo, un jarrón metálico en el suelo y un espejo para el afeitado que cuelga con una cuerdecilla de la pared. Nada se repite. La habitación contiene una sucesión de elementos únicos. Un cenicero, una silla, un vaso. Lo único plural son los libros. Ediciones sencillas desparramadas sobre cualquier rincón.

Aunque no huela a nada ni nada se oiga, huele a tabaco y paredes de invierno. Sería mucho decir que huele a soledad

Aunque no huela a nada ni nada se oiga, huele a tabaco y paredes de invierno. Sería mucho decir que huele a soledad. Pero el visitante tiene la impresión de que el profesor de francés que aquí vivió, el poeta luego tan celebrado, quiso no tener nada. La habitación, cuyas paredes y techo presentan formas abombadas, contiene la ligereza y la sencillez de lo que está a punto de evaporarse. Este último cuarto de una pensión con estrecheces de submarino escondida en las calles de Segovia parece que va a desaparecer en cualquier momento. Y, sin embargo, permanece parado en el tiempo.

¿Cómo sería uno de aquellos veranos en los que el profesor Antonio Machado acababa de terminar sus clases de francés? Con todos los alumnos aprobados, exámenes de trámite y buenos deseos de descanso, tal vez contemplaba la luz de la primera tarde del verano filtrándose por la ventana y esbozaba la idea de unos versos sobre el sol y los recuerdos de los primeros años.

Sol y vida por descubrir que ahora, a las 17.45h, a un cuarto de hora de que la Casa Museo cierre sus puertas, se cuelan en tropel por la escalera y el corredor.

Son un grupo de alumnos italianos. Chicos y chicas adolescentes que caminan con prisa. Llegan hasta la habitación y la observan unos instantes. Comentan que la casa les parece grande. Un profesor les aclara que era una pensión. Algunos retratan con sus móviles la celda de Machado. Tienen prisa. También curiosidad. Abren una puerta de madera situada en la antesala de la habitación. La cierran. Lo examinan todo sin excesivo pudor. Las maderas del suelo crujen bajo sus pasos. Cuando se van, la habitación no parece la misma.

Alumnos aprobados, fin de curso. Quizá este grupo italiano no se parezca en nada a los alumnos de Machado, pero, como ellos, tiene el inmenso verano por delante.

Me he quedado con ganas de decirles algo. Una frase afortunada sobre el poeta que tal vez alguno recordará dentro de unos años. Pero no me he atrevido porque me miraban con extrañeza. Sorprendidos de encontrarse con alguien en el último rincón de una casa vacía. A mí también me ha parecido extraño que el verano haya llegado a la casa de Machado con una visita despreocupada de un grupo de alumnos italianos. Y me he quedado mirando la puerta de madera de la antesala sin atreverme a abrirla. Son las 18h. Fin de la visita.

Cómo llegar
La Casa Museo de Antonio Machado en Segovia se encuentra en una calle perpendicular a la vía que une la Plaza Mayor y el Alcázar. La dirección: Calle de los Desamparados, 5.

 

1 Comentario
Fernando llorente 7:31 23/2/2018

Muy bonito, gracias.

Responder
0
0

Destacadas

Sanidad pública
Así son las víctimas del INSS (y de los decretos que hacen que la sanidad en España no sea universal)

Viven en España tras reagruparse con sus familiares pero el Instituto Nacional de la Seguridad Social les niega la tarjeta sanitaria. Han conseguido más de 60 sentencias a su favor pero les siguen obligando a contratar seguro privado si necesitan que el médico les atienda.

Ofensas a los sentimientos religiosos
Dos activistas de Femen se enfrentan a cárcel por protestar en La Almudena contra la ley del aborto de Gallardón

La Asociación de Abogados Cristianos pide dos años de cárcel y 46 meses de multa para las dos activistas por encadenarse a la reja que rodea el crucifijo de la catedral de La Almudena para denunciar la propuesta de ley de aborto en 2014. 

Migración
El Defensor del Pueblo investiga el “colapso” del sistema de citas para solicitar protección

El Defensor del Pueblo quiere conocer las medidas previstas para acabar con las largas esperas y condiciones que han de soportar los ciudadanos extranjeros que quieren iniciar los trámites para solicitar protección internacional en Madrid.

Seguridad Social
La reforma de los permisos de paternidad afronta el reto de acabar con la brecha de género
El acuerdo entre Gobierno y Unidos Podemos incluye la ampliación de los permisos de paternidad hasta 16 semanas, el mismo tiempo de permiso que tienen las madres.
Internet
Denuncian censura de vídeos contra la violencia machista en Facebook
Un vídeo que narra una violación múltiple ha sido eliminado de la página Spanish Revolution en dos ocasiones. Facebook alega que lo hizo por las denuncias de otros usuarios.

Últimas

El Salto
El Salto gana cuatro galardones en los premios ÑH2018 a las revistas mejor diseñadas
El Salto es seleccionado entre las mejores revistas diseñadas de 2018 en los premios ÑH2018 obteniendo cuatro galardones
Salamanca
Gabriel de la Mora: “Quieren suspendernos para que no podamos hacer nada con el caso Aceinsa”
Gabriel de la Mora, concejal de Ganemos Salamanca, ha sido juzgado por injurias y calumnias a la policía por denunciar las agresiones que varios agentes infringieron a vecinos de la localidad.
Elecciones autonómicas
Andalucía se encamina hacia las urnas
1
Comienza la campaña electoral para el 2D. Tres años, ocho meses y diez días han transcurrido desde las últimas elecciones andaluzas.
Literatura
[Podcast] ¿Qué tienen en común las hostias y los libros?
Reflexiones de distintos colectivos y editoriales de autoedición, que van desde el libro tradicional al fanzine, en torno a la literatura y la edición
Poesía
La poesía crítica inunda el Valle del Jerte

Del 4 al 11 de noviembre se ha celebrado el encuentro poético Voces del Extremo, en su tercera edición en el Valle del Jerte. Con un cartel casi paritario, las y los poetas, provenientes de distintos puntos de la península, han alzado su voz por la ecología, el feminismo y una sociedad más justa.