Huelga feminista
Apoyar la Huelga Feminista por salud

La Atención Primaria de Salud es un espacio privilegiado de relación con personas de (casi) todas las edades, procedencias, géneros, clases sociales, ideologías... También de constatación del sistema patriarcal de género que nos atraviesa a todas.

Manifestación violencias machistas 7N 2015 (2)
Imagen de la gran manifestación contra las violencias machistas del 7N de 2015. David Fernández
Integrante de Colectivo Silesia

publicado
2018-02-15 06:00:00

“Hay días que creo que ya no puedo más”. Lo dice Pilar, al despedirse. Cuidadora de su padre, completamente dependiente. De su tía, “semi-válida”. De su marido, de sus hijos. Tres años estuvo sin apenas salir de casa, al cuidado de su madre, hasta que esta falleció.

“No, doctora, no me puede dar la baja, no tengo contrato. Ya aguanto”. Graciela trabaja como interna en un domicilio particular. Cuida, limpia, cocina, todo. Todo para mandar dinero para su casa, al otro lado del océano.

—¿No está el doctor hoy, que han dejado a las chicas?
—No, no nos ha dejado a las chicas. Hoy le atienden dos médicas. No se quejará... —médica sustituta y médica residente suspiran. Sonríen displicentes. Una más... Otra más...

“Ay, no doctora, eso de las medicinas y las visitas a los especialistas se lo pregunte a mi mujer/madre/hermana, que es la que lo sabe”. Mariano tiene 70 años. Jesús, 20. José Luis, 81. Ninguno, nunca, se ha hecho cargo de nada en casa. “En casa las que mandan son ellas, jajajaja”.

“Estoy desbordada. ¿Te puedes creer que ahora no solo cubrimos entre dos lo que antes hacíamos cuatro, sino que si faltan de otras plantas también me toca a mí? Pero ¿qué se cree esta empresa, que somos máquinas? ¿Pero no se dan cuenta de que no llegamos a todo? Cada día peor...”. Pilar sigue con la fregona en una mano, las bolsas de basura en la otra y suspirando por el pasillo.

“Le traigo el informe de urgencias. Al final, hija mía, tu compañera tenía razón, que no era ansiedad, ¡que era un infarto! Y yo dejando todo apañado en casa antes de venir...”. Esas “ansias”, esa “mala gana” de Mª Carmen y que a Maite, su enfermera, no le parecía muy normal, en efecto no lo era. Era un caso más de cardiopatía isquémica en una mujer, cuya clínica difiere en muchas ocasiones de lo que enseñan los grandes tratados de la Medicina y cuyo diagnóstico y abordaje es desigual en mujeres y hombres, generando en ellas un peor pronóstico.

Todas son historias reales. De las que se ven y escuchan a diario en cualquier centro de salud. Hay quien pensará que son extractos muy seleccionados, pero no. Tampoco son los casos más extremos, en absoluto. Hay historias mucho más duras en torno a la violencia, la crianza, la sexualidad, la pobreza, la exclusión social, la soledad... que darían para un libro (o varios).

Sí, también hay historias de hombres cuidadores de sus mayores dependientes, cada vez más padres jóvenes responsables a partes iguales de la crianza, profesionales que incluyen la perspectiva de género en su práctica habitual... Es muy ingenuo creer que sea lo normal.

El sistema patriarcal de género nos atraviesa a todas. A día de hoy, ser consciente de ello no es generalizado entre las personas usuarias y trabajadoras

La Atención Primaria de Salud es un espacio privilegiado de relación con personas de (casi) todas las edades, procedencias, géneros, clases sociales, ideologías... También de constatación del sistema patriarcal de género que nos atraviesa a todas. A día de hoy, ser consciente de ello no es generalizado entre las personas usuarias y trabajadoras. Considerar el género como uno de los principales determinantes de las desigualdades sociales en la salud, tampoco.

Este 2018, la Comisión 8 Marzo del movimiento feminista nos ha convocado a una huelga feminista. Una huelga que trasciende lo productivo (lo que identificaríamos como los paros laborales) y que se dirige también al resto de nuestras esferas vitales: los cuidados, el consumo, la vida estudiantil y asociativa.

No me siento legitimada para escribir sobre el proceso que están llevando a cabo miles de mujeres para que esta huelga sea una realidad, por no poder participar activamente hasta la fecha. Sí comparto plenamente este deseo de trasladar del imaginario colectivo a la realidad ese cambio de foco, en el que esas desigualdades y precariedades se hagan visibles, como un primer paso para encontrarles solución. Ese deseo de transformación radical de la sociedad, de la cultura, de la economía, de las relaciones. Ese mostrar al mundo que sin las mujeres ni se produce, ni se reproduce.

¿Qué lugar ocupa la salud en la agenda feminista? ¿Qué papel jugamos las profesionales de la salud en el movimiento feminista? ¿Tiene sentido que difundamos y apoyemos la Huelga Feminista?

¿Qué lugar ocupa la salud en la agenda feminista? ¿Qué papel jugamos las profesionales de la salud en el movimiento feminista? ¿Tiene sentido que difundamos y apoyemos la Huelga Feminista?

En un sistema sanitario feminizado como el nuestro, ¿qué pasaría si las mujeres —todas: médicas, enfermeras, auxiliares, limpiadoras, celadoras, administrativas, trabajadoras sociales, fisioterapeutas, etc.— parásemos? ¿Qué pasaría si todas las mujeres invisibilizadas como Pilar, Graciela y tantas otras dejasen de cuidar y pudiesen salir a la calle a reivindicar sus derechos? ¿Qué pasaría si Mariano, Jesús y José Luis asumiesen por fin su labor de cuidados, consigo mismos, pero también con su entorno? ¿Qué pasaría si en el sistema sanitario tomásemos conciencia, por fin, de esas diferencias en la salud entre hombres y mujeres que son injustas, sistemáticas y evitables?

Encontrar motivos para apoyar la huelga feminista no parece un ejercicio complicado. Al menos si tenemos en cuenta las quejas habituales sobre la ausencia de mujeres en congresos o espacios de decisión del mundo sanitario; o si integramos esa visión de género en nuestro quehacer; o si sufrimos la precariedad laboral; o si nos hemos sentido maltratadas en algún momento dentro del sistema sanitario; o si queremos apoyar a nuestras compañeras en sus reivindicaciones; o si queremos cambiar los roles y empezar a cuidar.

En tiempos de recortes de nuestra sanidad cada vez más sangrantes, al menos aún no nos recortaron el derecho a soñar: ¿por qué no una huelga feminista por salud? ¿Y si la hacemos realidad?

Relacionadas

Huelga feminista
Garrafas de aceite para apoyar a las piqueteras denunciadas el 8M en Gijón

El Juzgado de lo Penal número 1 de Gijón ha condenado a tres mujeres que participaban en piquetes informativos durante la huelga feminista de 2018 a una multa de 13.920 euros. La campaña de venta de aceite organizada en su apoyo ha superado las previsiones y acumula ya más de 300 peticiones.

Masculinidades
La masculinidad de las élites y la ceguera de la izquierda
1

El concepto de masculinidad se encuentra directamente relacionado con ser élite o aspirar a serlo. La falta de visión de conjunto de la izquierda es un obstáculo para elaborar estrategias globales.

Opinión
Greba masiboa, behetik goranzkoa eta erradikala izan da?

Antolakuntza deszentralizatuak Euskal Herriko txoko guztietara eraman du M8-ko greba, baita ikaragarrizko lana ekarri ere. Sareak ehuntzeko lana deszentralizazio horrek sakabanatu beharrean gu guztiok indartsuago egin gintzan

7 Comentarios
#10140 8:20 7/3/2018

Me encantó.soy médica de atención primaria y me identifico mucho con lo que has escrito.GRacias

Responder
1
0
Teresa 22:15 5/3/2018

Muy acertado el artículo.Enhorabuena.Soy enfermera y feminista.Gracias a quién habéis hecho posible este momento histórico.el jueves paramos por todas.

Responder
1
0
#8904 11:13 22/2/2018

El sindicato SATSE mayoritario de enfermería 160.000 profesionales no ha considerado que tenía que convocar la huelga.Su presidente nos dijo que las enfermeras no iban a secundar la huelga."Las huelgas en sanidad con los servicios mínimos que ponen tan altos,no son efectivas"
Las afiliadas casi por obligación tendrán que pedir responsabilidad a su presidente

Responder
2
0
#8533 8:59 16/2/2018

En efecto, en atención primaria intentamos trabajar Pitt ksa igualdad pero sin la ayuda de los hombres y de nosotras mismas, que a veces no.
creemos en nuestras posibilidades,
resulta muy complicado. Carmen, enfermera AP

Responder
0
0
#8532 8:59 16/2/2018

En efecto, en atención primaria intentamos trabajar Pitt ksa igualdad pero sin la ayuda de los hombres y de nosotras mismas, que a veces no.
creemos en nuestras posibilidades,
resulta muy complicado. Carmen, enfermera AP

Responder
0
0
Flora Miranda 24:29 15/2/2018

Gracias por tus reflexiones, que comparto como mujer, médica de atención primaria y feminista.

Responder
6
0
#8525 23:35 15/2/2018

Me encanto este articulo gracias por escribirlo ya lo he difundido x todo lado.

Responder
1
0

Destacadas

Laboral
Trabajadoras de educación infantil en huelga contra el nuevo convenio colectivo

Salarios por debajo del SMI, inestabilidad laboral, falta de correspondencia entre responsabilidad y categorías, exceso de horas de trabajo: las trabajadoras de educación infantil van a la huelga para decir basta a unas condiciones laborales precarias

Medio ambiente
Extinction Rebellion: reinventando la desobediencia civil

Les puedes ver con llamativos trajes de época rojo en el metro de Londres, “muriendo” por intoxicación en un establecimiento de comida rápida, cubriendo de sangre las escaleras del Trocadero, impidiendo la entrada y salida de trabajadores de la BBC o cortando el tráfico en las principales capitales europeas. Extinction Rebellion han cambiado la forma en que se manifiestan y, para ello, también la forma de organizarse.

Bestiario
Paco de la Torre: la ciudad es él

Quizá la etiqueta que mejor defina a Francisco de la Torre sea la de liberal, con un punto de populismo elegante. Nada que ver con las Nuevas Huestes Populares.

Elecciones del 26 de mayo
La sopa de letras canaria: un repaso por la denominación de cada candidatura progresista en las Islas

Durante estas elecciones, Canarias se juega un cambio: hay muchos partidos, Coalición Canaria (CC) ya no está en el centro y los jefes de los partidos estatales no tienen tantos miramientos con hacer pactos contra natura. Aquí un mapa de las candidaturas en los principales municipios canarios.

Música
June of 44: “El propósito no era hacer del grupo un trabajo, pero lo acabó siendo”

Hace un año, El Salto viajó hasta Catania para charlar, un par de horas antes de su primer concierto en dos décadas, con June of 44, banda referencial del underground estadounidense que, entre 1994 y 1999, recorrió el mundo con una propuesta entre el punk, el jazz y la música instrumental tan llena de matices que abrumaba. A finales de mayo actúan en Barcelona y Madrid.

Elecciones del 26 de mayo
Manuel Valls y Barcelona: ¿vuelta a casa?

La reconversión de Manuel Valls, un político que comienza su carrera en la socialdemocracia francesa e impuso mano dura durante su etapa como ministro de Interior del país galo.