Galicia
Salarios ajustados, liderazgo femenino y consumo responsable: el retrato de la economía social gallega
La economía social y solidaria en Galicia presenta un perfil cada vez más definido: menor desigualdad salarial, liderazgo femenino y un fuerte compromiso con el consumo responsable y las finanzas éticas. Así lo reflejan los resultados de la última auditoría social presentada por REAS Galicia, la red que agrupa a entidades comprometidas con un modelo económico más justo, democrático y sostenible y de la que también forma parte El Salto.
La organización, que actualmente reúne a 35 entidades socias, ha dado a conocer los datos correspondientes a la campaña de auditoría social vinculada al ejercicio 2024. En total, 24 entidades de la Economía Social y Solidaria (ESS) en Galicia participaron en este proceso voluntario de autoevaluación que permite medir su impacto social, ambiental y de gobernanza, además de analizar el grado de coherencia entre sus valores y sus prácticas.
La auditoría social es una herramienta clave dentro de la ESS porque permite a las organizaciones revisar de forma sistemática su actividad a partir de seis principios fundamentales: la equidad, el trabajo digno, la cooperación, la sostenibilidad ecológica, el compromiso con el entorno y la distribución justa de la riqueza. Este proceso, basado en la transparencia y la mejora continua, busca reforzar la rendición de cuentas ante la sociedad y consolidar un modelo económico alternativo centrado en las personas y el planeta.
Los datos muestran que las mujeres representan el 61% de las personas trabajadoras y el 51,3% del voluntariado, además de ocupar el 72% de los puestos de responsabilidad
Uno de los aspectos más destacados de los resultados es el papel de las mujeres dentro de estas organizaciones. Los datos muestran que las mujeres representan el 61% de las personas trabajadoras y el 51,3% del voluntariado, además de ocupar el 72% de los puestos de responsabilidad en las entidades auditadas. Este liderazgo femenino se acompaña de políticas internas orientadas a la igualdad y la conciliación. De hecho, el 82% de las entidades cuenta con medidas de conciliación más amplias que las establecidas por la legislación, mientras que el 100% utiliza lenguaje inclusivo o no sexista en su comunicación interna y externa.
El análisis también pone de relieve un modelo económico con menor desigualdad interna que el habitual en otros ámbitos empresariales. La diferencia salarial entre la persona que más cobra y la que menos se sitúa en 1,23, lo que significa que el salario más alto supera en apenas un 23% al más bajo dentro de las organizaciones analizadas. A esto se suma el compromiso con la redistribución de la riqueza: de media, las entidades destinan un 14% de sus beneficios a causas sociales y solidarias, reforzando su vínculo con el territorio y con proyectos de transformación social.
En el ámbito ambiental y de consumo, los resultados también evidencian una apuesta clara por prácticas responsables. El 100% de las entidades participantes aplica criterios de consumo responsable en la adquisición de bienes y servicios, mientras que el 96% trabaja con finanzas éticas, priorizando entidades financieras alineadas con valores sociales y ambientales.
La transición hacia modelos energéticos más sostenibles también está en marcha, aunque con margen de mejora. Actualmente, el 32% de las organizaciones auditadas utiliza energía procedente al 100% de fuentes renovables, un dato que muestra avances en el sector, aunque todavía lejos de una adopción generalizada.
Como novedad en esta edición, las entidades participantes han recibido el sello de auditoría social, un distintivo que reconoce públicamente el esfuerzo realizado para evaluar su impacto y reforzar su compromiso con un modelo económico alineado con los principios de la Economía Social y Solidaria y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
La presentación de estos resultados coincide además con el lanzamiento del proyecto “Recoñece a ESS, Avanzando na axenda 2030 a través da auditoría social”, una iniciativa impulsada por REAS Galicia con financiación del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030. El objetivo es reforzar el reconocimiento de la Economía Social y Solidaria como un actor relevante en la transición hacia un modelo económico más sostenible e inclusivo.
Dentro de este proyecto, la red ha puesto en marcha también una nueva web dedicada a recopilar información sobre la auditoría social y el impacto de la ESS en Galicia. El portal servirá como espacio de divulgación y transparencia, incorporando progresivamente resultados, materiales y recursos relacionados con la actividad del sector.
Los datos de la auditoría social confirman, según destacan desde la organización, que la economía social y solidaria gallega constituye ya una realidad consolidada. Un modelo que apuesta por reducir las desigualdades, fortalecer el tejido comunitario y promover prácticas económicas responsables que sitúan el bienestar colectivo y la sostenibilidad en el centro de la actividad económica.
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