Frontera sur
“Espero que te violen”: racismo y misoginia tras el arresto de Carola

El arresto de la capitana del Sea Watch 3 se producía entre abucheos machistas, xenófobos y racistas como “espero que te violen cuatro negros”, “gitana”, “primero los italianos”, “ponedle las esposas”. Cabe preguntarnos de dónde surge este odio.

Carola Rackete
Carola Rackete. Foto: Till M. Egen/Sea-Watch.org/dpa

Psicóloga social y activista


publicado
2019-07-02 10:11

La capitana del Sea Watch, Carola Rackete, era detenida hace unos días por entrar sin autorización en el puerto de Lampedusa, tras 17 días de negativas por parte del gobierno italiano. Al margen de los apoyos y del reconocimiento a su valentía por parte de muchísimas personas, las críticas, reproches, amenazas y las penalizaciones por su desobediencia ganan por mayoría.

El arresto se producía entre abucheos machistas, xenófobos y racistas como “espero que te violen cuatro negros”, “gitana”, “primero los italianos”, “ponedle las esposas”, etc. Cabe, pues, preguntarnos de dónde surge este odio, ¿qué explicación podemos dar a la deshumanización que existe tras estos ataques y la misma detención? ¿cómo se puede llegar a tal grado de violencia por salvar 40 vidas?

La agresividad es opcional, tal y como indica el psicólogo Eliott Aronson, y el hecho de que ésta se exprese o no, depende de las experiencias previas de la persona, pero también en gran medida del contexto social específico en el que se halle. La siguiente pregunta es pues, cuál es el contexto social en el que nos encontramos en Europa para que las vidas de miles de personas no valgan nada y sus muertes sean justificadas con una falsa idea de seguridad.

Mi respuesta es sencilla, y considero que tiene que ver con dos factores principales: el primero es la imagen mediática (y social, por extensión) que se lanza de las personas migrantes, que anula toda su capacidad de agencia y acción; y el segundo, el miedo a perder los privilegios que los países europeos mantienen por encima de otros, y que favorece los discursos de odio entre la población.

Verbalizaciones como “los italianos primero” denotan la competitividad que se percibe frente a las personas migrantes, las homogeneiza, las posiciona como el enemigo

Hace apenas un mes, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) publicaba que se habían contabilizado 21.301 llegadas y 519 muertes en el Mediterráneo en lo que llevamos de año. Esto implica, aproximadamente, un tercio menos respecto de las llegadas registradas durante el mismo período del año pasado, y menos de cuatro quintos de las muertes. A pesar de que las personas que se suben a un bote para cruzar el Mediterráneo huyendo de sus territorios de origen ha disminuido, el número total sigue siendo escalofriante y ante ello, la imagen de “la invasión” sigue estando muy extendida.

Verbalizaciones como “los italianos primero” denotan la competitividad que se percibe frente a las personas migrantes, las homogeneiza, las posiciona como el enemigo, y además se hacen desde una concepción de la vida y los recursos europeos como legítimos tan solo para un grupo concreto de personas —como si los países occidentales y occidentalizados no hubiésemos saqueado y arrasado con los recursos naturales de territorios que no nos corresponden—. Por otro lado, este tipo de razonamientos se hace sin un ápice de empatía, la cual quizás nos ayudaría a entender mejor por qué tantas personas prefieren enfrentarse a la muerte antes que quedarse donde están, o a verles como sujetos políticos, que reaccionan, como agentes de acción que deciden arriesgar y desafiar las leyes.

Sin embargo, la imagen que se nos muestra en los medios sobre las personas migrantes, no lleva necesariamente a tal punto de odio y agresividad, hace falta algo más: el miedo. La creencia de que algo o alguien puede quitarte lo que crees poseer de manera natural, es decir, hablando en plata, hacer tambalear tus privilegios blancoeuropeos, genera, muy fácilmente, conductas agresivas.

La imagen que se nos muestra de las personas migrantes, no lleva necesariamente a tal punto de odio y agresividad, hace falta algo más: el miedo 

El miedo a dejar de formar parte de un grupo superior —aunque no haya sido por méritos propios, sino por la casualidad de haber nacido en un lugar concreto bajo unas circunstancias concretas— lleva a justificar lo injustificable, tergiversando la imagen del oponente. El ser humano no es violento sin más y, al menos en occidente, necesitamos poder atribuir nuestra ira a factores externos para restarnos responsabilidad, y así sucede, no solo en cuestiones de migración, sino en todo lo que rodea a la violencia contra las mujeres o personas LGTBIQ+, contra personas no blancas, contra personas discapacitadas o neurodivergentes, etc. La atribución de prejuicios negativos o la culpabilización de las víctimas son formas de justificación de la violencia que ejercemos por miedo a perder privilegios.

Sin embargo, volviendo al caso de Carola y el Sea Watch 3, los gritos propiciados hacia la capitana en el momento de su detención, no solo son producidos por el racismo, sino que reflejan la misoginia que atraviesa a la sociedad occidental y que no pierde oportunidad para denigrar a las mujeres solo por el hecho de serlo. Si Carola hubiera sido un hombre, ¿habríamos oído cosas como “espero que te violen”?, ¿habríamos oído acaso algún insulto directo a su persona?

Que Carola sea mujer, no es un detalle sin importancia, sino que intensifica las agresiones y abusos por su desobediencia. Los insultos contra la capitana son una suerte de desahogo contra un falso culpable. Carola Rackete no “trae” migrantes a costas europeas, pues como indica con datos la OIM y como bien sabemos todas y todos, las migraciones son una parte indisoluble de la realidad humana y los flujos migratorios no deberían ser un problema, así como no parecen serlo los flujos mercantiles. Responsabilizar a una sola persona de la llegada de 40 migrantes con la excusa del incumplimiento de las leyes de seguridad, como indicaba el propio Matteo Salvini en un tweet, es simplemente una muestra del odio misógino, xenófobo y racista oculto, aunque ya hayamos oído anteriormente comentarios sin ningún tapujo de este señor, por ejemplo, refiriéndose a los migrantes como “desgraciados” y “cantidad de carne humana”.

Así pues, ni la negativa del gobierno italiano a entrar en el puerto, ni el arresto de Rackete, ni las críticas a su decisión de desobedecer, ni los insultos, son hechos puntuales, sino que todo responde a una lógica social que se torna cada vez más peligrosa. Frente a esto, la solidaridad, la cooperación y la ayuda mutua, lejos de considerarse algo común en nuestras sociedades, acaban por ser signos de rebeldía, casos puntuales que se salen de las normas y que por ello son a diario sancionados, llegando incluso a poner en duda que salvar vidas sea lo correcto.

Relacionadas

Refugiados
Tras el abandono y el deterioro llegó el incendio en el campamento de Moria

Un incendio en el campo de refugiados de Moria terminó el pasado domingo con la vida de una mujer y un niño. Las ONG en terreno achacan lo acaecido a las malas condiciones y al hacinamiento en el que viven las personas en este campo de Lesbos (Grecia).

Madrid
En la calle, en silla de ruedas, con un 100% de discapacidad… y abandonado por las instituciones

Desde la Red Solidaria de Acogida denuncian que el Samur Social de Madrid da como única respuesta a personas en situación de extrema vulnerabilidad un listado con hoteles y pensiones baratos.

Grecia
Desalojos en Exarchia: la prueba de fuego de la solidaridad europea

El 26 de agosto los squats de Spirou Trikoupi 17, Transito 15 y Gare, eran brutalmente evacuados. Tomaba cuerpo la promesa de Kyriakos Mitsotakis de “limpiar” el barrio de Exarchia, refugio para migrantes y solicitantes de asilo.

2 Comentarios
#36769 22:50 7/7/2019

Vaya, ya nadie recuerda que esas mismas palabras se la dijeron a Arrimadas sectores de la Izquierda

Responder
4
3
#36545 17:57 2/7/2019

Se lo dicen porque es mujer. Quiero verlos ahí tan machitos diciéndole esas barbaridades si el capitán es tío.
Muy bien escrito.

Responder
13
8

Destacadas

Juicio del 1 de Octubre
Miles de personas colapsan el Prat en la jornada de protestas contra la sentencia del 1 de octubre

Miles de personas han acudido a la convocatoria para colapsar el aeropuerto de Barcelona con motivo de la sentencia de cien años de cárcel a políticos y activistas del referéndum del 1 de octubre.

Referéndum del 1 de octubre
Catalunya no se va, a Catalunya la empujan

Por si no ha quedado claro, dos líderes civiles han sido condenados a nueve años de cárcel por convocar una manifestación sin heridos, una presidenta del Parlament ha sido condenada a 11 años y seis meses por no vetar un debate parlamentario... Catalunya no se va, a Catalunya la empujan.

Juicio del 1 de Octubre
Penas de entre 9 y 13 años para los acusados del 1-0

Junqueras es condenado por el Supremo a 13 años de prisión por sedición en concurso medial con un delito de malversación. Los exconsellers Romeva, Turull y Bassa a 12 años; Forcadell a 11 años y medio; Forn y Turull a 10 años y medio, y Cuixart y Sànchez a nueve años.


Juicio del 1 de Octubre
Adéu, España

Hoy, después de una sentencia que condena a cien años de cárcel a nueve de los doce acusados por el referéndum del 1 de octubre de 2017, una parte de Cataluña se va para no volver.

Juicio del 1 de Octubre
Un exasesor de la ONU tacha la sentencia del Procés de “aberración jurídica”

El jurista Alfred de Zayas, asesor de la ONU hasta 2018, emplaza al Tribunal Europeo de Justicia de Luxemburgo a decidir si España está violando el artículo 2 del Tratado de Lisboa, en el que se expresa que “la Unión se fundamenta en los valores de respeto de la dignidad humana, libertad, democracia, igualdad, Estado de derecho y respeto a los derechos humanos.

Últimas

Consumo
Escanea y asómate al horror: llegan las apps que te dicen la mierda que te metes
Ya no hace falta tener un posgrado en nutrición para entender las etiquetas de los alimentos o los cosméticos. Llegan nuevas aplicaciones para móviles que descifran lo que llevan los productos que consumes, así como sus posibles peligros.
Rojava
Europa decide esta semana su política frente a la invasión de Rojava

Borrell se suma al veto de venta de armas a Turquía, una de las principales receptoras de armamento español, tras la reunión entre ministros de exteriores de la UE celebrada este lunes 14 de octubre en Luxemburgo.  

Ecuador
Lo han vuelto a hacer: el movimiento indígena tumba el ‘paquetazo’ de Lenin Moreno

Doce días de movilización han dado como resultado una nueva gran victoria del movimiento indígena: el presidente de Ecuador Lenin Moreno deroga el polémico decreto 883.

Feminismos
Un Encuentro del feminismo sin fronteras

En Argentina el Encuentro de Mujeres, Lesbianas, Travestis, Trans y No Binaries congregó un año más a miles de personas. La 34 edición de esta cita tuvo lugar en la ciudad de la Plata y fue declarada Encuentro “plurinacional” por primera vez respondiendo al reclamo de las mujeres indígenas.  

Biodiversidad
“No es la DANA”: los ecologistas culpan a la agroindustria y las administraciones del colapso del Mar Menor

Ecologistas en Acción exige al Gobierno de la Región de Murcia que “no tire balones fuera” en la crisis medioambiental y señala al sector agroindustrial del Campo de Cartagena y a las administraciones locales, regional y estatal “por no hacer su trabajo”.

Memoria histórica
El Gobierno exhumará discretamente a Franco el día 21 de octubre

Los detalles del operativo se darán a conocer el viernes anterior, es decir, el 18 de octubre. El Gobierno niega que se trate de una estrategia electoral y recuerda que su intención era hacerlo en junio.

Teatro
La santidad o la hoguera: vida y muerte de las místicas de la Baja Edad Media

Las llamaron locas y herejes, las quemaron, y con el paso de los siglos algunas fueron canonizadas. Son las místicas, figuras ambiguas de la Edad Media que desafiaron el patriarcado y se opusieron al incipiente capitalismo.

Movimiento obrero
Aquella madrugada de primavera
Un acercamiento (empezando por los hechos del 25 de marzo) de lo que supuso la emigración de extremeños al País Vasco en los 60 para el movimiento obrero vasco
Música
La Polla Records en Madrid. Crónicas de una ciudad

En los tiempos políticos de los buenos chicos, de su nueva moral acaramelada, y de la reacción conservadora, que La Polla reventase en Madrid fue un regalo.

Opinión
Putas: ¿de la prostitución a la proletarización?

Las posiciones prohibicionista, regulacionista y abolicionista de la prostitución aspiran, cada una a su manera, a imponer al conjunto de la sociedad un concepto y una práctica de sexualidad y reservan al trabajo un espacio más amplio que a la libertad.