No vuelvas sola - 8
En el informe “Perspectiva de Género en el Transporte y la Movilidad”, Observatorio del Transporte y la Logística en España (2024) se afirma que “según los estudios de movilidad realizados por RACC y Zurich desde una perspectiva de género en Madrid y Barcelona, existe un gran porcentaje de mujeres que ha cambiado sus hábitos de desplazamiento alguna vez por motivos de seguridad personal (en Madrid un 60 % de mujeres frente a un 30 % de hombres; en Barcelona, un 68 % de mujeres frente a un 37 % de hombres)”. Paola Giura

Compañera, ‘no vuelvas sola’

“Avísame cuando llegues a casa”. “¿Quieres que vaya a recogerte?”. “No vuelvas sola”. Estas son solo algunas de las frases que las mujeres de todo el mundo escuchan continuamente, a lo largo de su vida, cada vez que dejan atrás el umbral de su casa.
Fotógrafa y periodista italiana afincada en Madrid.
7 mar 2026 06:00

En un modelo de ciudad, construido por y para hombres y al servicio del sistema productivo actual, el simple hecho de desplazarse por un entorno urbano acarrea una serie de obstáculos y preocupaciones distintas según el género al que se pertenezca.

En efecto, los espacios no son neutros: un estudio reciente sobre patios escolares demuestra que los niños tienen una tendencia a dominar el espacio central, donde se encuentra habitualmente el campo de futbol, mientras las niñas se quedan en los márgenes. Esta situación se reproduce en las aceras, en las plazas y en la mayoría de lugares públicos donde las mujeres parecen ser unas invitadas en espacios que de hecho no les pertenecen.

En general, cuando se habla de la relación de las mujeres con la ciudad, la seguridad suele ser la principal preocupación. El informe Diagnóstico de la seguridad de las mujeres y niñas en la ciudad de Madrid de 2019 revela que, a nivel de percepción, “las mujeres se sienten en general menos seguras que los hombres en la ciudad” y que esta sensación de inseguridad se acentúa por la noche y es más pronunciada entre las mujeres de clase baja, así como las residentes de determinados barrios.

Las mujeres son educadas desde pequeñas a tener miedo a lo que se van a encontrar fuera de la puerta de sus casas, pese a que la mayoría de las agresiones suceden entre las paredes domésticas, como señala la Macroencuesta de Violencia contra la Mujer del 2024. Cuando salen del espacio privado, también como resultado de una educación basada en el género, están acostumbradas a sentir peligro constante y a tener siempre aquel famoso ‘plan B’ en caso de que ese peligro se manifieste.  

Sin embargo, cuando se habla de cómo impacta el urbanismo en la vida de las mujeres, es vital recordar que la cuestión de género se entrelaza con otras muchas temáticas, como la movilidad reducida, la crisis de la vivienda o la pobreza energética. Estas condiciones se chocan con una arquitectura y un urbanismo mayoritariamente hostiles.

Las carencias del sistema de transporte público de las ciudades es otro de los obstáculos principales de esta falta de interés para un urbanismo más igualitario: obliga a las mujeres a enfrentarse, por ejemplo, a las escaleras del metro manejando un carrito de bebé, a la falta de ascensores o a pasillos muy largos que dificultan los trayectos de personas con movilidad reducida. Estas últimas siguen teniendo dificultades también a la hora de desplazarse a pie, por la escasez o falta o el mal diseño de bancos para descansar, sombra para resguardarse del sol y marquesinas donde esperar el siguiente autobús.

De puertas para adentro, la vivienda es otro ámbito en el que las mujeres se enfrentan a importantes retos en las ciudades, situación que empeora a causa de la crisis habitacional, de la gentrificación y de la especulación inmobiliaria. El estudio de 2019 “Cuando la Casa Nos Enferma II" de Provivienda destaca que las mujeres tienen más probabilidades de vivir en edificios sin ascensor y de que les corten los servicios por dificultades económicas.

La típica frase “No vuelvas sola”, en este contexto, adquiere otro sentido y subraya la necesidad de transformar la relación mujeres-ciudad en un asunto colectivo que, como tal, no puede ser abordado de forma individual. Existen, de hecho, aunque pocos y a veces pocos conocidos, espacios públicos que permiten a las mujeres ser parte de la voz cantante de sus barrios, desde las bibliotecas a los espacios vecinales. Sin esta visión por parte de la administración pública y de la población en su totalidad hacia las soluciones, va a ser complicado reconfigurar una ciudad que se percibe cada vez más hostil hacia toda la ciudadanía, y especialmente hacia las mujeres.

Este reportaje fotográfico cuenta el día a día de Martina, Vanessa y Fe, tres mujeres que desafían las luchas diarias normalizadas a las que se enfrentan todas las mujeres en los entornos urbanos. Tres historias que tienen como escenario la ciudad de Madrid pero que podrían desarrollarse, de forma muy parecida, en cualquier otra ciudad del mundo.

No vuelvas sola - 1
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Fe es una mujer de unos 75 años originaria de un pueblo de Castilla-La Mancha que, en los años ’60, se mudó a la capital, siguiendo a su marido Paco, obrero en una fábrica. Desde entonces se ha asentado en Villaverde, un barrio que, en los años del éxodo rural, era uno de los más industrializados de Madrid gracias a la llegada del ferrocarril y a su posición a las puertas de la ciudad.
Fe es una mujer de unos 75 años originaria de un pueblo de Castilla-La Mancha que, en los años ’60, se mudó a la capital, siguiendo a su marido Paco, obrero en una fábrica. Desde entonces se ha asentado en Villaverde, un barrio que, en los años del éxodo rural, era uno de los más industrializados de Madrid gracias a la llegada del ferrocarril y a su posición a las puertas de la ciudad.
No vuelvas sola - 2
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Debido a un derrame cerebral que sufrió a los 40, desde hace unos años Fe utiliza muletas que le impiden moverse rápidamente y le obliga a tener que descansar a menudo. A pesar de esto, tanto en su juventud como ahora, es parte integrante de muchas actividades de su barrio, desde talleres de teatro a clases para mayores.
Debido a un derrame cerebral que sufrió a los 40, desde hace unos años Fe utiliza muletas que le impiden moverse rápidamente y le obliga a tener que descansar a menudo. A pesar de esto, tanto en su juventud como ahora, es parte integrante de muchas actividades de su barrio, desde talleres de teatro a clases para mayores.
No vuelvas sola - 3
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Fe tiene una parada de metro a unos pocos minutos de su casa, pero prefiere encaminarse pacientemente hasta la parada de autobús, ya que los pasillos del metro son interminables y las escaleras mecánicas peligrosas de usar con las muletas. Los autobuses, en cambio, son una alternativa más accesible, pero a cambio requieren de aún más paciencia y tiempo, y las marquesinas se transforman en un invernadero en verano y ofrecen una protección escasa contra viento, frío y lluvia en invierno.
Fe tiene una parada de metro a unos pocos minutos de su casa, pero prefiere encaminarse pacientemente hasta la parada de autobús, ya que los pasillos del metro son interminables y las escaleras mecánicas peligrosas de usar con las muletas. Los autobuses, en cambio, son una alternativa más accesible, pero a cambio requieren de aún más paciencia y tiempo, y las marquesinas se transforman en un invernadero en verano y ofrecen una protección escasa contra viento, frío y lluvia en invierno.
No vuelvas sola - 4
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En general, tanto espacios públicos como privados no están preparados para la presencia de la población más mayor, aún menos de aquella femenina y con movilidad reducida. La falta de ascensores, asientos o baños públicos, por ejemplo, son obstáculos que Fe consigue superar solo gracias a sus ganas de seguir moviéndose y hacer red y barrio.
En general, tanto espacios públicos como privados no están preparados para la presencia de la población más mayor, aún menos de aquella femenina y con movilidad reducida. La falta de ascensores, asientos o baños públicos, por ejemplo, son obstáculos que Fe consigue superar solo gracias a sus ganas de seguir moviéndose y hacer red y barrio.
No vuelvas sola - 5
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Desde hace unos años, Fe es una de las “Lideresas de Villaverde”, un grupo de mujeres mayores que participan en el activismo local y que conducen el programa “Con Mayor Voz” de OMC Radio, en el que hablan de cualquier tema sin tapujos relacionados sobre todo con el feminismo y la vejez.
Desde hace unos años, Fe es una de las “Lideresas de Villaverde”, un grupo de mujeres mayores que participan en el activismo local y que conducen el programa “Con Mayor Voz” de OMC Radio, en el que hablan de cualquier tema sin tapujos relacionados sobre todo con el feminismo y la vejez.
No vuelvas sola - 6
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Martina es una joven italiana de unos 30 años que vivía hasta 2024 en el distrito madrileño de Latina, en el barrio de Puerta del Ángel. Según la web Idealista, en este distrito, el precio de los alquileres ha subido un 9,8% en el último año (agosto 2024 -agosto 2025). Después de unos meses con el apoyo del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Martina ha tenido que abandonar su piso compartido, comprado por un “fondo buitre”. Según la web de Provivienda, las mujeres son las más afectadas por el elevado gasto en vivienda (52,34%).
Martina es una joven italiana de unos 30 años que vivía hasta 2024 en el distrito madrileño de Latina, en el barrio de Puerta del Ángel. Según la web Idealista, en este distrito, el precio de los alquileres ha subido un 9,8% en el último año (agosto 2024 -agosto 2025). Después de unos meses con el apoyo del Sindicato de Inquilinas de Madrid, Martina ha tenido que abandonar su piso compartido, comprado por un “fondo buitre”. Según la web de Provivienda, las mujeres son las más afectadas por el elevado gasto en vivienda (52,34%).
No vuelvas sola - 7
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Martina tenía que desplazarse todos los días a su puesto de trabajo en un centro de acogida de una organización humanitaria que se encuentra en las afueras de la ciudad, lo que le llevaba a hacer alrededor de una hora de desplazamiento a través de buses y metro. En la última parte de la ruta hacia su trabajo, Martina tenía que andar por una carretera muy transitada por vehículos, mal iluminada y muy poco frecuentada por peatones. Dice que no le daba miedo, pero a muchas de sus compañeras sí.
Martina tenía que desplazarse todos los días a su puesto de trabajo en un centro de acogida de una organización humanitaria que se encuentra en las afueras de la ciudad, lo que le llevaba a hacer alrededor de una hora de desplazamiento a través de buses y metro. En la última parte de la ruta hacia su trabajo, Martina tenía que andar por una carretera muy transitada por vehículos, mal iluminada y muy poco frecuentada por peatones. Dice que no le daba miedo, pero a muchas de sus compañeras sí.
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En el informe “Perspectiva de Género en el Transporte y la Movilidad”, Observatorio del Transporte y la Logística en España (2024) se afirma que “según los estudios de movilidad realizados por RACC y Zurich desde una perspectiva de género en Madrid y Barcelona, existe un gran porcentaje de mujeres que ha cambiado sus hábitos de desplazamiento alguna vez por motivos de seguridad personal (en Madrid un 60 % de mujeres frente a un 30 % de hombres; en Barcelona, un 68 % de mujeres frente a un 37 % de hombres)”.
En el informe “Perspectiva de Género en el Transporte y la Movilidad”, Observatorio del Transporte y la Logística en España (2024) se afirma que “según los estudios de movilidad realizados por RACC y Zurich desde una perspectiva de género en Madrid y Barcelona, existe un gran porcentaje de mujeres que ha cambiado sus hábitos de desplazamiento alguna vez por motivos de seguridad personal (en Madrid un 60 % de mujeres frente a un 30 % de hombres; en Barcelona, un 68 % de mujeres frente a un 37 % de hombres)”.
No vuelvas sola - 10
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Vanessa es una mujer de unos 40 años que, junto a su pareja y sus tres hijos en edad escolar, vive en la larga calle que se abre paso entre las casas del sector 2 de la Cañada Real (Vicálvaro, Madrid), que las instituciones tildan de “asentamientos ilegales”. Las viviendas se desarrollan alrededor de la vía pecuaria, y una parte de las casas son ilegales, aun existiendo, en muchos casos, desde hace más de 20 años. La zona es “muy apetecible” a nivel inmobiliario: al lado del sector 2 de la Cañada se ha levantado el barrio de El Cañaveral, con sus grandes avenidas y edificios modernos.
Vanessa es una mujer de unos 40 años que, junto a su pareja y sus tres hijos en edad escolar, vive en la larga calle que se abre paso entre las casas del sector 2 de la Cañada Real (Vicálvaro, Madrid), que las instituciones tildan de “asentamientos ilegales”. Las viviendas se desarrollan alrededor de la vía pecuaria, y una parte de las casas son ilegales, aun existiendo, en muchos casos, desde hace más de 20 años. La zona es “muy apetecible” a nivel inmobiliario: al lado del sector 2 de la Cañada se ha levantado el barrio de El Cañaveral, con sus grandes avenidas y edificios modernos.
En los últimos años, muchas ventanas de Cañada Real se asoman al nuevo barrio en construcción: Los Cerros. La casa de Vanessa es una vivienda de tres plantas en la que viven, en distintos pisos, sus padres y su hermano.
No vuelvas sola - 12
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Uno de los problemas principales del barrio es la escasez de servicios, desde la falta repentina de electricidad (el tendido eléctrico ha sido sustituido por los mismos vecinos) hasta la falta casi total de transporte que obliga a los vecinos a utilizar el coche para cualquier cosa. Vanessa se mueve entre el centro de Madrid por trabajo, San Fernando de Henares para la escuela de sus hijos y Vicálvaro o Mejorada del Campo para hacer la compra.
Uno de los problemas principales del barrio es la escasez de servicios, desde la falta repentina de electricidad (el tendido eléctrico ha sido sustituido por los mismos vecinos) hasta la falta casi total de transporte que obliga a los vecinos a utilizar el coche para cualquier cosa. Vanessa se mueve entre el centro de Madrid por trabajo, San Fernando de Henares para la escuela de sus hijos y Vicálvaro o Mejorada del Campo para hacer la compra.
No vuelvas sola - 13
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Según el estudio “Perspectiva de Género en el Transporte y la Movilidad”, en la Comunidad de Madrid “se aprecian diferencias significativas por género, de manera que tienen mucha más participación las mujeres en los desplazamientos por los motivos “acompañamiento a personas”, “compras” y “médico”, y los hombres algo más de participación por los motivos “trabajo”, “gestión del trabajo” y “deporte/pasear”.
Según el estudio “Perspectiva de Género en el Transporte y la Movilidad”, en la Comunidad de Madrid “se aprecian diferencias significativas por género, de manera que tienen mucha más participación las mujeres en los desplazamientos por los motivos “acompañamiento a personas”, “compras” y “médico”, y los hombres algo más de participación por los motivos “trabajo”, “gestión del trabajo” y “deporte/pasear”.
No vuelvas sola - 14
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Vanessa es presidenta de la asociación de vecinos de su barrio, con la que ha conseguido, entre otras cosas, que llegue un autobús al sector 2 y 3 de la Cañada. Este espacio es fundamental para todos los vecinos, pero sobre todo para mujeres y niños, ya que aquí se desarrollan todo tipo de actividades, desde las tareas escolares a apoyo legal relacionado con sus casas.
Vanessa es presidenta de la asociación de vecinos de su barrio, con la que ha conseguido, entre otras cosas, que llegue un autobús al sector 2 y 3 de la Cañada. Este espacio es fundamental para todos los vecinos, pero sobre todo para mujeres y niños, ya que aquí se desarrollan todo tipo de actividades, desde las tareas escolares a apoyo legal relacionado con sus casas.
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