Revolución rusa
Siéntense y disfruten de la revolución bolchevique

Repaso a películas soviéticas, europeas y americanas sobre la Revolución Rusa y al cine durante los gobiernos de Lenin y Stalin.

Lenin en Petrogrado durante la revolución rusa
Lenin en Petrogrado durante la revolución rusa
Es co-creador de Historia en Meme

publicado
2017-11-06 09:13:00

Pocos esperaban a la altura de 1917 que fuera precisamente en Rusia donde se constituyera el primer estado de inspiración marxista. Pero en aquel año, el sueño de un Estado dirigido por trabajadores, que pudiera fin a la explotación y a las desigualdades sociales parecía cerca de realizarse en Petrogrado.

Aunque el nuevo Estado soviético todavía necesitaría superar una guerra Civil de tres años para afianzarse definitivamente, la "Revolución de Octubre" de 1917 se convertiría en un símbolo dentro y fuera de Rusia, objeto de fascinación, de entusiasmo y de terror al mismo tiempo: un hito fundamental que marcaría profundamente el devenir no sólo de Europa sino de todo el globo a lo largo del siglo XX.El arte más importante

El 7 de noviembre pasó a ser una importante festividad en la URSS, una fecha que además pronto se conmemoraría a través del cine. El “nuevo arte” encerraba unas posibilidades que no se les escapaban a los dirigentes bolcheviques, pues ya durante la Primera Guerra Mundial había sido explotado en los países contendientes para mantener el sentimiento nacionalista entre la población y evitar cualquier atisbo de duda ante la lucha.

De todas las artes, el cine es para nosotros la más importante, opinaba Lenin, y a partir de mediados de la década de 1920, el nuevo estado soviético se implicó de lleno en la gran pantalla. Frente a las películas vanguardistas y experimentales de inspiración constructivista de los primeros años de la URSS -como Aelita (1924), que narra el viaje a Marte de un joven ruso para ayudar al derrocamiento del rey marciano- las autoridades deseaban films sin ambigüedades ni viajes a otros mundos: un cine que sirviera de forma eficaz para educar en los principios del socialismo y de la Revolución a una población en su mayoría campesina y analfabeta, tradicionalmente despolitizada y cuya máxima preocupación era su propia subsistencia.Los cineastas retratarían con el apoyo estatal algunos episodios históricos a los que los bolcheviques concedían gran valor como pasos previos en el camino hacia la toma final del poder, como sería la Revolución de 1905 (El acorazado Potemkin, 1925). Concretamente, la Revolución de Octubre sería trasladada a la gran pantalla por el mismo director, Serguéi M. Eisenstein, en 1927 con Octubre. El propio Eisenstein había desarrollado una teoría innovadora sobre el montaje (“El montaje de las atracciones”), la cual establecía a grandes rasgos que mediante determinadas asociaciones de imágenes era posible provocar en el espectador un shock emocional que lo conduciría a adquirir los conceptos e ideas que el director deseara.

Lenin envuelto en un halo de luz como si fuera un enviado del cielo

En Octubre abundan las secuencias rapidísimas y agresivas de unos pocos fotogramas y los primeros planos de rostros: burgueses riendo de forma malévola mientras linchan a un trabajador en la insurrección fallida de julio de 1917, el gobierno provisional haciendo una exagerada reverencia ante las potencias extranjeras que exigen que Rusia continúe en la guerra y Lenin envuelto en un halo de luz como si fuera un enviado del cielo. Salvo el propio Lenin, Trotsky (cuyas secuencias en la película fueron eliminadas durante el período de Stalin) y Kerenski (presidente del gobierno provisional), el protagonismo durante la mayor parte de la película es concedido a masas vigorosas de trabajadores, campesinos y obreros que de una forma extraordinariamente cohesionada y coordinada consiguen llevar a cabo la Revolución y entregar el poder a su ídolo Vladimir Ulianov, al que veneran de forma entusiasta.

No obstante, la proporción de películas propagandísticas lanzadas en los años 20 fue significativamente menor a la de melodramas y comedias, y en especial, a la de películas importadas del extranjero (sobre todo estadounidenses), que hacia 1924 superaban por muchísimo en número a las producciones soviéticas.La mayor parte de realizadores soviéticos eligieron la tranquilidad y la eficacia inmediata que ofrecía un cine tradicional dirigido no a la movilización política, sino a proporcionar distracción: relato lineal y realista, actores profesionales, protagonistas individuales, montaje simplemente narrativo e inspiración y tratamientos literarios o teatrales. Muchos trabajarán para la MEJRABPOM, una productora de cine semindependiente que perseguía la eficacia comercial dentro y fuera de la URSS.

La Revolución de Octubre volvería a los cines soviéticos con Lenin en Octubre (1937). Diez años después del film de Eisenstein, la situación había cambiado en la URSS. El período de la NEP (Nueva Política Económica) había sido sucedido por la colectivización masiva del campo y los planes quinquenales. Afianzado en el poder desde finales de los 20, Stalin deseará acabar con la relativa apertura y libertad artística del período anterior, intensificando la censura e intervención del poder político en la producción cinematográfica. La exportación de películas extranjeras disminuyó drásticamente y en todas las artes se impuso el llamado realismo socialista, estilo que se defendía que contribuiría de forma más efectiva a educar a los soviéticos en el espíritu del socialismo. Las nuevas directrices del realismo socialista afectaron tanto a los vanguardistas como a los partidarios de un arte más comercial, puesto que imponía una representación idealizada de la sociedad comunista y restringía las experimentaciones. Con un estilo realista, se glorificaban las figuras políticas, se retrataba heroicamente a trabajadores y campesinos, y en conclusión, se trataba de transmitir la idea de un futuro rosa para la URSS bajo el comunismo –quizá el ejemplo más cursi de realismo socialista lo encontremos hoy en día en Corea del Norte o en las pinturas murales de cualquier guardería de nuestro barrio.

Es en este contexto en el que se filma Lenin en Octubre (1937) de Mijaíl Romm y Dimitri Vasilyev. Siendo una película ya sonora, nos muestra un Lenin algo neurótico y con tics graciosos, interpretado por Boris Shchukin. Comparado con Octubre de Eisenstein, se trata de un montaje más tradicional y sin experimentos, que narra los preparativos de Lenin para el derrocamiento del gobierno provisional y que tendría relativamente buena acogida en la crítica occidental.Los sucesos de Octubre 1917 serían revisitados por cineastas rusos décadas más tarde en películas como La huida (1970) o, ya tras la caída de la Unión Soviética, en Angels of revolution (2014) o Sunstroke (2014), ésta última mostrando ya una visión negativa de la Revolución.

Comunistas come-niños o traidores a la izquierda

Tanto la RSFSR (República Socialista Federativa Soviética de Rusia) y luego la URSS (cuando en 1922 se le unieron Transcaucasia, Ucrania y Bielorrusia) se convirtieron en el referente de múltiples organizaciones obreras en el resto del mundo. Los gobiernos occidentales, naturalmente, no vieron con buenos ojos la constitución de aquel estado comunista que podía servir de ejemplo para una revolución en sus respectivos países y combatieron a los bolcheviques en distintos frentes. Por un lado, británicos, franceses, estadounidenses y otros participaron activamente en el intento de derrocamiento de los “rusos blancos” del nuevo estado bolchevique durante la Guerra Civil Rusa (1918-1921) y contribuyeron a aislarlo internacionalmente, impidiendo su ingreso en la recién creada Sociedad de Naciones

Por otro lado, el miedo a la revolución llevó a los gobiernos progresistas y conservadores a continuar adoptando de forma más intensa medidas sociales y laborales con el fin de mejorar el nivel de vida de las capas sociales más desfavorecidas. A terminar de ahuyentar a los trabajadores del comunismo y a propagar la idea de que las condiciones de vida en el capitalismo eran infinitamente preferibles contribuyeron algunas películas producidas ya en la década de 1920 en Gran Bretaña, Estados Unidos o Alemania. 

Es preciso señalar que el clásico monstruo socialista/comunista come-niños ya estaba presente en la literatura desde finales del siglo XIX, cuando, tras el aplastamiento de la Comuna de París (1871) se extendió el miedo entre los sectores sociales más acomodados a que las clases trabajadoras conquistaran mayores cotas de poder. Aparecieron así novelas distópicas que retrataban la destrucción de ciudades como Londres en manos de salvajes muchedumbres revolucionarias. Tras 1917, se producirán películas que trasladen la acción a una distópica Rusia dominada por los bolcheviques. Con más o menos matices, La novela de un mujik (1927), El agente británico (1934), La condesa Alexandra (1937) o El acorazado Sebastopol (1937) contrapondrán unos protagonistas occidentales (o rusos blancos) humanos y con principios morales, con unos bolcheviques sanguinarios y ávidos de poder.

Con el inicio de la Guerra Fría, alcanzarán notorio éxito las películas de espías infiltrados en la Unión Soviética, retratada generalmente como un estado policial, gris y asfixiante. La Revolución rusa será incluso escenario de una película de animación, Anastasia (1997), donde se achacará el levantamiento popular contra los Romanov a una maldición de Rasputín –sí, cada vez que ves esta película muere un historiador entre terribles sufrimientos-.No obstante, no todos los ejemplos serán en apariencia tan maniqueos y habrá lugar para películas que introduzcan críticas a la política exterior estadounidense. Claro que un sector de la intelectualidad occidental de izquierdas no se prestará a la demonización de la Revolución rusa. Incluso en Estados Unidos, durante la Segunda Guerra Mundial, se producirán películas favorables a una alianza con la URSS y transmitirán una imagen benevolente de Stalin como Misión en Moscú (1943) o Song of Russia, (1944). Otros, sin embargo, se distanciarán críticamente de su antaño referente soviético y expresarán una sensación de desengaño ante la deriva autoritaria del régimen bolchevique. Figuras históricas de la izquierda comprometidas con la causa comunista como Rosa Luxemburgo o Emma Goldman advirtieron ya pocos años después de la Revolución de que el nuevo estado soviético se estaba convirtiendo en una especie de “dictadura burguesa” en la que el poder real no estaba en manos de los trabajadores sino en una élite de burócratas. Las purgas de Stalin, novelas como 1984 de Orwell o las propias intervenciones violentas de la URSS en Hungría (1956) y Checoslovaquia (1968) hicieron el resto para alejar a la Nueva Izquierda de Moscú, la cual pasó a buscar sus referentes en los movimientos de descolonización del Tercer Mundo, la Cuba castrista, la Revolución Cultural de China o el Vietnam de Ho Chi Minh.Un exponente de esta visión de izquierdas y crítica con la URSS puede observarse en Rojos (1981) de Warren Beatty, un film que mezcla la nostalgia hacia el espíritu de unidad y solidaridad que se vivía en los días de la Revolución de Octubre con una sensación de decepción ante el posterior autoritarismo de los bolcheviques.

Cuando separas a un hombre de lo que más quiere, lo que haces es eliminar lo que tiene de único, estás eliminando la disidencia (…) y cuando eliminas la disidencia, estás asesinando la Revolución. Revolución es disidencia gritará el protagonista John Reed (inspirado en el periodista norteamericano comunista que marchó a la URSS) a Grigory Zinoviev, uno de los máximos dirigentes del gobierno bolchevique. 



Sobre este blog
En el arte hay muchas respuestas que no quieren que sepas. Mezclando periodismo, cultura crítica y cine de masas para crecer en compañía. Fundados en 2012 como programa de radio, hemos pasado por diferentes emisoras hasta convertirnos en blog para trabajar de diferentes formas. No queremos ignorar el cine y las series de moda, pero tampoco queremos ceñirnos solo a eso. No queremos ignorar el cine más independiente, pero tampoco queremos ceñirnos solo a eso. Buscamos la mezcla y la originalidad en los temas para demostrar que a través del cine, con el enfoque adecuado, se puede crecer como persona hasta límites infinitos.
Ver todas las entradas

Relacionadas

Revolución rusa
'Cemento': la revolución empieza después de la revolución
Cemento, la novela publicada en 1925 por Fiodor Gladnov, reúne una doble y paradójica condición: es una novela referencial e inexistente.
Revolución rusa
La Revolución rusa en el cine
A pesar de la relevancia histórica de la Revolución rusa, solo se le prestó una atención relativamente continua en el cine en la Unión Soviética.
Revolución rusa
Esperanza y desengaños: la leyenda negra del comunismo

Varios autores procedentes del comunismo se encargaron de hacer una enmienda a la totalidad de un movimiento que consiguió reinventarse lejos de la ortodoxia soviética.

0 Comentarios
Sobre este blog
En el arte hay muchas respuestas que no quieren que sepas. Mezclando periodismo, cultura crítica y cine de masas para crecer en compañía. Fundados en 2012 como programa de radio, hemos pasado por diferentes emisoras hasta convertirnos en blog para trabajar de diferentes formas. No queremos ignorar el cine y las series de moda, pero tampoco queremos ceñirnos solo a eso. No queremos ignorar el cine más independiente, pero tampoco queremos ceñirnos solo a eso. Buscamos la mezcla y la originalidad en los temas para demostrar que a través del cine, con el enfoque adecuado, se puede crecer como persona hasta límites infinitos.
Ver todas las entradas

Destacadas

Elecciones del 26 de mayo
Seis claves para el súper domingo electoral
Tras las elecciones generales de hace un mes, la cita electoral de este 26 de mayo, con elecciones locales, en 12 comunidades autónomas y para el Parlamento Europeo puede modificar el tablero político definitivamente.
Memoria histórica
Alicante desobedece a la Junta Electoral y conmemora a las víctimas del 25 de Mayo

Decenas de personas acuden al Mercado Central de Alicante para recordar a las víctimas del bombardeo fascista que mató a más de 300 personas en 1938. Los actos institucionales se habían cancelado después de que la Junta Electoral resolviera que entraba en conflicto con la jornada de reflexión.

Elecciones del 26 de mayo
Oriol Junqueras, dos veces diputado
Un millón y medio de votos quizá logren la libertad del candidato de Ahora Repúblicas que el domingo logrará su segunda acta de diputado en un mes.
Elecciones del 26 de mayo
Los últimos de la fila en las elecciones del 26M
Varias personas cuentan cómo y por qué su nombre acabó en el último puesto de una candidatura en estas elecciones.
Radical Magazine
Show must go on
Entrevista con Facu Diaz al paso del tour de No Te Metas en Política por Logroño
Memoria histórica
Aline Sierp: “Solo un gran debate público puede cicatrizar las heridas del pasado”

Conversamos con esta profesora de la Universidad de Maastricht y copresidenta de la Memory Studies Association, sobre los retos que tiene ante sí la Unión Europea en lo que respecta a la memoria histórica.