Energía nuclear
Las instituciones, a los pies de la industria nuclear
Artículo publicado originalmente en Beyond Nuclear International.
Viene de la segunda parte.
Las 19-25 toneladas métricas de plutonio que Trump redirigiría al sector nuclear civil estaban destinadas anteriormente a su eliminación permanente como residuos nucleares sobrantes de la época de la Guerra Fría. Su eliminación es mucho más barata que su reprocesamiento —20 000 millones de dólares frente a 49 000 millones, según la carta de Markey y sus colegas de la Cámara de Representantes— y además evita que pueda caer en manos equivocadas.
También se encargaron de recordar a Trump que «la energía nuclear comercial no requiere plutonio separado y que, en la actualidad, no existe demanda mundial de plutonio para fabricar combustible para reactores nucleares civiles. En cambio, los reactores nucleares dependen del combustible de uranio, que es más seguro y barato de procesar».
Sin embargo, los reactores de Oklo y algunos otros sí requieren plutonio, y su uso en reactores comerciales traspasa una línea entre los sectores militar y civil que ya es bastante difusa.
Sin embargo, los reactores de Oklo y algunos otros sí requieren plutonio, y su uso en reactores comerciales traspasa una línea entre los sectores militar y civil que ya es bastante difusa.
Estados Unidos puso fin al reprocesamiento bajo la administración Ford debido a preocupaciones sobre la proliferación. Durante un tiempo, exploró la posibilidad de reutilizar parte del plutonio en combustible de óxido mixto (MOX), que combina plutonio y uranio. Pero después de malgastar entre 8000 y 12 000 millones de dólares de los contribuyentes en un plan de fabricación de combustible MOX, según diversas estimaciones, también se abandonó. Todavía no hay reactores comerciales en Estados Unidos diseñados para utilizar combustible MOX.
Un portavoz del departamento declaró a Politico que Wright ha roto por completo su relación con Oklo y que no existe ningún conflicto de intereses en la adjudicación a la empresa de su parte del plutonio. «El portavoz del Departamento de Energía, Ben Dietderich, afirmó que Wright ha cumplido con los requisitos éticos y de divulgación financiera, se ha desprendido de sus activos y ha dimitido de «cargos en consejos de administración que pudieran parecer un conflicto de intereses», según el artículo. «Dijo que Wright dimitió del consejo de Oklo al convertirse en secretario del DOE, y añadió que Wright «nunca ha tenido ni tiene actualmente ninguna participación financiera en Oklo»».
Esto es un poco como sugerir que si aceptas no volver a fabricar armas nucleares nunca más, automáticamente has olvidado cómo hacerlo. «Dados los estrechos vínculos del secretario Wright con la empresa, los proyectos nucleares de Oklo dan una apariencia de impropiedad», insistió Markey en su carta de seguimiento a Trump.
Esto es un poco como sugerir que si aceptas no volver a fabricar armas nucleares nunca más, automáticamente has olvidado cómo hacerlo. «Dados los estrechos vínculos del secretario Wright con la empresa, los proyectos nucleares de Oklo dan una apariencia de impropiedad», insistió Markey en su carta de seguimiento a Trump.
Parte de esas 25 toneladas de plutonio se entregarían a las nuevas centrales nucleares en forma de ojivas de plutonio, «cuya forma y características pueden revelar información sobre armas nucleares», según el artículo de Politico. Actualmente hay 20 000 ojivas de plutonio almacenadas en Pantex, una instalación del Departamento de Energía en Texas, pero Estados Unidos también sigue fabricando nuevas ojivas para misiles nucleares, muy lentamente, en el Laboratorio Nacional de Los Álamos.
El desvío de algunos de estos pozos hacia usos comerciales llevó a los miembros del Congreso a preocuparse por si esto agotaría las reservas nacionales necesarias para «ayudar a mantener el arsenal nuclear». Esto, por supuesto, nos lleva de vuelta a la «locura», como la llama el presidente ficticio de Estados Unidos en la excelente nueva película de Kathryn Bigelow, A House of Dynamite, de vivir con un arsenal nuclear, arriesgándonos perpetuamente a su uso y a la aniquilación de todos nosotros.
El plutonio no tiene cabida en el sector nuclear civil. Pero tampoco debería tener cabida en nuestras vidas, y punto, si realmente queremos evitar la proliferación nuclear o algo peor.
Traducción de Raúl Sánchez Saura.
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