Culturas
No quieras ir al cine (y que encima esté en tu barrio)

¿De qué sirve que el ayuntamiento trate de impulsar ahora la revitalización de los ejes comerciales de la ciudad si eran los propios ayuntamientos de todas las ciudades del Estado los que firmaban su sentencia de muerte?

Cine Rex
El Cine Rex, de Madrid, cerró sus puertas en 2008 para convertirse en un centro comercial. David F. Sabadell
11 mar 2018 11:32

A Guillermo del Toro le debo el gusto por los filmes de fantasías. Ahora, además, también le debo haberme descubierto el Parc Vallès —el centro comercial de la ciudad en la que vivo, Terrassa—. Y es que este lunes me apetecía ir a ver su oscarizada La forma del agua. Pero en la tercera mayor ciudad en población de Catalunya resulta que solo existen dos cines. Y uno es tan humilde —el Catalunya— que los lunes y martes está cerrado —el fin de semana de la plantilla—.

Así que me tocó desplazarme hasta el típico centro comercial de las afueras de la ciudad. Corría 1998 cuando se inauguraban sus 24 flamantes salas de cine. Tan solo dos años más tarde, en noviembre de 2000, cerraba el Cine La Rambla. Así mismo, el Cine Catalunya, en crisis, pasaría a manos municipales en 2007. Son, en mi opinión, las dos caras de la misma moneda.

El boom de los cines en centros comerciales fue generalizado en todo el Estado. Y consecuentemente, el cierre de los cines urbanos en todas aquellas ciudades

Hablo hoy de una ciudad en concreta, pero el boom de los cines en centros comerciales fue generalizado en todo el Estado. Y consecuentemente, el cierre de los cines urbanos en todas aquellas ciudades.

¿Qué hubiera pasado si el ayuntamiento de turno hubiera tratado de impedir la construcción de dicho centro comercial, haciendo uso de sus competencias en materia urbanística? ¿Qué hubiera pasado si el POUM de la ciudad —aquel mapa que viene a ser un tablero de juego donde se estipula qué se puede hacer y qué no en cada parcela— hubiera puesto obstáculos a la construcción de grandes superficies? Probablemente tendríamos más servicios en nuestros barrios. Culturales, de ocio, de alimentación... Y cerquita de casa. 

También es cierto que la asistencia a los cines está en decadencia. ¿Los motivos? La digitalización: desde aquella “piratería” de la década de los 2000, pasando por las descargas de internet, hasta llegar a plataformas online como Netflix. La gente se queda en el sofá. Y el precio de la entrada. Y el IVA al 21%, vale. Pero en 1998, cuando se inauguran los cines de mi ciudad y las de tantas otras urbes, todavía no estábamos en dicho momento de digitalización. Y el modelo de negocio —aunque flojo— sobrevivía. Pero, sobre todo, los aficionados al cine no son ilimitados: si fomentas que vayan a los centros comerciales de las afueras, dejarán de ir a los cines en trama urbana. 

Pues resulta que en Terrassa acaban de construir el segundo centro comercial. Sin duda, el enésimo paso en la destrucción de la ciudad. Y si en su momento la apertura del Parc Vallès propulsó el hundimiento del comercio del centro —pon aquí el nombre de tu ciudad— y el cierre de su cine, ahora es cuando veremos las consecuencias de la inauguración de esta segunda gran superficie. Que nadie lo dude: tendrá víctimas. Pasado poco más de medio año de su estreno, quizá todavía es demasiado temprano para percibir quién pagará los daños.

¿De qué sirve que el ayuntamiento trate de impulsar ahora la revitalización de los ejes comerciales de la ciudad si eran los propios ayuntamientos de todas las ciudades del Estado los que firmaban su sentencia de muerte?

Pero no hay dudas sobre quién es el verdugo. Y desgraciadamente, la mayor parte de la ciudadanía contempla impasible el auge de los macro-comercios. Digámoslo claro, para cuando nos demos cuenta, ya será tarde. Y las lágrimas serán de cocodrilo. ¿De qué sirve que el ayuntamiento trate de impulsar ahora la revitalización de los ejes comerciales de la ciudad si eran los propios ayuntamientos de todas las ciudades del Estado los que firmaban su sentencia de muerte? Sí, fue a mediados de los años 90 cuando fomentaron de forma generalizada la apertura de centros comerciales para lograr ingresos con la venta de terreno público y la supuesta generación de puestos de trabajo.

¿Más ejemplos? Otro flagrante error y que también está de moda: ¿de qué sirve que los ayuntamientos traten ahora de fomentar que la población compre en los mercados municipales y de abastos —incluso con reformas urbanísticas gentrificadoras y que cuestan un dineral a las arcas públicas— cuando han sido los mismos consistorios los que han permitido la construcción masiva de nuevos centros comerciales? ¿O es que vuestra ciudad no cuenta en el último año con nuevos y flamantes Mercadonas, Aldis, Lidls, Dias, Carrefours, Condis, Eroskis, Caprabos... y así ad eternum?

El modelo de ciudad —y el de comercio— necesita una coherencia global. Puesto que apostar por “todo” equivale a apostar por “nada”. No se pueden impulsar centros comerciales, pequeño comercio, economía social, mercados y franquicias... En un revolutum sin sentido. Porque la capacidad de gasto de la ciudadanía no es infinita: si favoreces que gasten en el centro comercial, dejarán de gastar en el comercio local. 

Así que el centro comercial replica la ciudad, pero en pequeño. De cartón-piedra. ¡Bravo! El único problema es que ciudades ya tenemos: las de verdad. Incluso muchas de ellas se enorgullecen ahora —otra moda— de tener festivales de cine o ser plató de rodajes. Pero, de qué me sirve a mí si para ir al cine tengo que coger el coche. Todo postureo, que se nos da muy bien.

Relacionadas

Medio rural
Habitar o rural en compañía

A relación cotiá coa fauna esperta sensibilidades, produce varios tipos de coñecementos e dá a pauta para unha coexistencia harmónica. 


Literatura
El silencioso centenario de Pérez Galdós

Un recorrido rápido y recordatorio sobre Galdós, realizado atendiendo a sus aspectos más disruptivos, cuyo centenario está pasando virtualmente desapercibido. Un autor enfrentado con las élites (también intelectuales), con la Iglesia y con el poder y, a la vez, “ el primer escritor español que introduce a todo riesgo las mujeres en su mundo. Las mujeres, múltiples y diversas; las mujeres reales y distintas, “ontológicamente” iguales al varón”.

10 Comentarios
Irene 15:17 14/3/2018

Totalment d'acord! Qui s'ha carregat el centre? Ni pràcticament pubs ni res! Terrassa ciutat dormitori. I el poc centre se'l han endut a les afores. Realment crec que sabadell es millor en molts aspectes.

Responder
0
0
#10623 11:19 14/3/2018

Excelente artículo. Todas las ciudades estan perdiendo su encanto. Ya todas son iguales. Y lo de los niños es lo peor:llega el fin de semana y el "plan" es ir al Centro Comercial". Con las playas y parques tan preciosos que tenemos para que disfruten.

Responder
2
0
#10622 11:11 14/3/2018

Excelente artículo.

Responder
0
0
#10541 17:39 12/3/2018

Pues en mi pueblo, Sant Feliu de Llobregat, gracias a la movilización no se acabó de cerrar el cine del pueblo y se tranformó en un cine autogestionado por voluntarios, y cada año gana en número de socios y clientes, se llama CINEBAIX. Y el cine del Centro Comercial de las afueras del pueblo, acabó cerrando :). (Pero no por culpa del Cinebaix, sino por la guerra entre centros comerciales, aquí ganó el Splau de Cornellà).

Responder
2
0
#10539 15:36 12/3/2018

Pienso que es vital para cualquier ciudad el revitalizar su casco urbano, tanto comercialmente como de habitabilidad. Pero que pone de mala ostia recordar que huelga tras huelga haber tenido que ver que era necesario el uso de piquetes para que los comerciantes se adhiriesen al paro, y ahora piden solidaridad.

Responder
1
0
Anónimo 11:32 12/3/2018

¿El POUM? ¡El PGOU! Jajajaja

Responder
0
1
#10533 11:45 12/3/2018

Pla d'ordenació urbanística municipal (POUM) https://seuelectronica.terrassa.cat/web/seu/POUM-PAUM

Responder
2
0
#10506 21:15 11/3/2018

Buen artículo. Está acertado en todo.

Responder
5
0

Destacadas

Universidad
El alumnado universitario becado demuestra mejores resultados académicos

El anuncio de la eliminación del criterio académico para las becas universitarias ha generado rechazo entre los defensores de la “cultura del esfuerzo”, pero la actualización de cifras del sistema universitario demuestra lo que los expertos ya advertían: los estudiantes becados son los que más rinden, y las ayudas han de buscar paliar la desigualdad social en el acceso a la educación superior. 

Humor
Las terrazas en ‘Madrid’, por Mauro Entrialgo

Nueva entrega del cuaderno de bitácora de una pandemia que Mauro Entrialgo está realizando para El Salto.

Memoria histórica
Carabanchel pide a Marlaska recuperar la memoria de la cárcel convertida en CIE
Una plataforma ciudadana de Carabanchel solicita a Interior la apertura de un centro de memoria para recuperar la historia de la cárcel del barrio madrileño construida por presos franquistas, que estaba siendo usada como CIE.
Coronavirus
La autogestión de los cuidados en un Chile en resistencia

Numerosas iniciativas en Valparaíso permiten crear estructuras de salud paralelas a las oficiales, ante el olvido de los más vulnerables por parte del Estado

Política
Mi libertad y solo mi libertad

Cuando el individualismo esencialista se estructura y se recrudece en las sociedades, al final, en la apelación de libertades y derechos, estos se reducen a los propios pasando por alto, y en ocasiones por encima, de los derechos del resto.

Últimas

Migración
Migrar o invertir la propia vida como peaje

A los detractores de la inmigración todo indica que les mueve un egoísmo desbordante fruto de un privilegio inmerecido. La mera casualidad de haber nacido en un lugar concreto les otorga un derecho de movilidad ilimitado que, a su vez, les habilita a desembarcar en los países de aquellos que quieren ver sólo como atracción exótica.


Coronavirus
¿Una buena oportunidad?

Cuando finalice la epidemia, nuestros gobiernos seguirán con su dinámica habitual, la de gestionar el funcionamiento de la máquina-mundo capitalista e intentar atenuar diariamente sus daños colaterales.

Laboral
El sindicato gallego CUT se querella contra Marlaska por la prohibición de la manifestación del primero de mayo

Considera que existe una discriminación ideológica, ya que las manifestaciones de la ultraderecha han podido llevarse a cabo durante el estado de alarma, mientras su propuesta fue prohibida.

Migración
Las administraciones dejan en desamparo a un grupo de migrantes argelinos

Las 16 personas argelinas que tras llegar a la costa de Motril, y pasar por el Centro de atención temporal de extranjeros, fueron abandonados ante la subdelegación del gobierno y después retenidas en instalaciones no aptas están siendo ya derivadas con el apoyo de APDHA.