Casas de apuestas
En Valladolid, nos organizamos contra el negocio del juego

Los sitios de apuestas crecen como setas en Valladolid, pero los vecinos y vecinas se organizan para denunciar estas iniciativas puramente especulativas que se nutren de generar adicción y miseria.

Arkano apuestas Codere
Arkano junto a dos futbolistas del Real Madrid en una vídeo de Codere

publicado
2019-02-06 17:30:00

Mucho se está hablando en los últimos meses del aumento de locales destinados al juego y las apuestas, y no es para menos. Los cambios legislativos que la Junta de Castilla y León ha impulsado en los últimos años han permitido la proliferación de este tipo de negocios que nada aportan a la comunidad ni a la convivencia y que tantos problemas generan.

El capitalismo ha encontrado un suculento mercado en el negocio del juego y de las apuestas, vendiendo la idea de éxito, tanto económico, como social, mediante la posibilidad de ganar dinero rápido y sin apenas esfuerzo. Lo que no cuentan, claro está, es que para que su negocio funcione, nosotras tenemos que poner el dinero y son escasas las ocasiones en las que acabamos ganando o recuperándolo. Dicho de otro modo: la banca siempre gana, y por extensión nosotras perdemos. Como respuesta, nos hemos organizado y hemos creado en Valladolid la Asamblea Contra el Negocio del Juego. Es una asamblea abierta a quien quiera participar. Este es un problema social y por lo tanto creemos que la respuesta tiene que ser colectiva. Queremos compartir con vosotras el análisis y las propuestas que la asamblea ha desarrollado hasta el momento:

¿Quiénes son estas empresas? ¿Quién está detrás de este negocio?

En Valladolid hay más de 30 locales destinados a este tipo de negocios y su número va en aumento. La mayoría son franquicias que abren sus puertas a tres de las grandes empresas nacionales del sector: Luckia, Codere y Kirolbet. Todas ellas cuentan con miles de máquinas de juego por todo el país, sobre todo en barrios obreros (y en especial en las zonas en las que el paro y la crisis económica más han apretado durante los últimos años).

Para que nos hagamos una idea del dinero que manejan estas empresas, se estima que sus negocios del pasado año podrían haber llegado al 1,7 % del PIB, lo que equivale a unos 20.000 millones de euros, siendo uno de los sectores que más ha crecido en plena crisis aunque ni crean empleo, ni sus beneficios revierten en nuestra sociedad. Es más, las condiciones laborales de las trabajadoras son enormemente precarias ya que están sujetas a los convenios de hostelería y juego.

Los casinos suponen, para las rentas altas, un menor impacto en la economía familiar de lo que suponen las casas de apuestas para las rentas bajas. Mientras que los casinos son, para las rentas altas, un lugar para la relación y la realización social, las casas de apuestas son, para las rentas bajas, un deterioro de la vida comunitaria, lo que se traduce en que muchos de los casinos y salas de juegos se han transformado en casas de apuestas y se han abierto nuevos espacios para las clases altas, como por ejemplo el casino Roxy, que anteriormente era un cine. Hay una clara tendencia a orientar la obtención de beneficios por parte de estas empresas hacia la clase obrera.

No es casual que el crecimiento de las casas de apuestas se haya dado sobre todo en los barrios obreros, como Delicias, mientras que en barrios con rentas altas no aparece este fenómeno, como en Parquesol, donde solo hay un antiguo casino. En Valladolid, al ser una ciudad de tamaño medio, no se han dado los procesos de polarización social que aparecen en las grandes ciudades, por lo que su centro histórico contiene también un importante porcentaje de población de clase obrera. Debido a esto, la aparición de casas de apuestas no se centra solo en los barrios de periferia, sino también en el centro.

¿Cómo se enriquecen?

La frase «la banca siempre gana» es real. Según la estadística y las leyes de la probabilidad, en todos los juegos la empresa acaba ganando.

Nos intentan vender la posibilidad de alcanzar una posición económica y social ideal, utilizando estrategias de marketing que previamente han sido estudiadas para influir psicológicamente en el potencial jugador. Luces y sonidos llamativos, locales sin ventanas para perder la noción del tiempo, ninguna forma de contabilizar el dinero, bebidas y comidas baratas, bonos de bienvenida para empezar a apostar, máquinas de apuestas en tiempo real (se puede apostar a cualquier hora, a cualquier deporte y en cualquier parte del mundo, lo que genera que haya apuestas continuas). Al final es como si un camello te invita al primer chute y te hace ofertas hasta que te enganchas.

Todo vale en estos negocios para seguir ganando adeptos. Los anuncios y reclamos están por todas partes, sin tener en cuenta quién lo ve, qué se vende y lo que genera. Radio, prensa, Internet, TV… Utilizando a personajes con gran influencia mediática y fuente de admiración para muchas personas, como famosos deportistas, presentadores de televisión o artistas musicales.

El imaginario que publicita este negocio es el del hombre triunfador que responde y reproduce los cánones heteronormativos, y es por ello, que estos espacios son básicamente masculinos. Según el Ministerio de Hacienda, el 83 % de los jugadores son hombres. Y es que en estos locales se desarrollan dinámicas que refuerzan la masculinidad y ofrecen un imaginario hipersexualizado de las mujeres. Por lo que hemos podido apreciar, la mayoría de trabajadoras son mujeres.

No queremos una publicidad responsable, esto sería caer en el moralismo de que publicidad es buena o mala según la sutileza que utilice para hacer que apuestes. Es una publicidad muy agresiva porque utiliza tácticas como ofrecer que las primeras apuestas no te cuesten nada para que empieces a jugarr. El estado alienta al juego ofreciendo espacios publicitarios para estas empresas. En Valladolid, a pesar de que el ayuntamiento pretenda dar una imagen de no apoyar este tipo de negocio, lo cierto es que en sus espacios publicitarios se puede encontrar propoaganda de estas casas de apuestas.

Las personas que juegan cada vez son más jóvenes. Existen infinidad de juegos gratuitos online que simulan los juegos de apuestas, con los que se compra, vende y apuesta con dinero «ficticio». Son una manera de acostumbrar a las personas menores de 18 años a manejar las apuestas y juegos de azar, normalizándolos para que cuando cumplan los 18 ya puedan apostar con dinero real.

Con la excusa de educar, consideramos que se pone toda la responsabilidad en la persona. «Te educamos, para que no juegues o juegues lo justo, y si aun así te vuelves adicto… se te ha dado la oportunidad». Creemos que este discurso es peligroso. El problema son las casas de apuestas, no las personas que apuestan.

En los datos que dan las instituciones, no se contabilizan las apuestas con dinero ficticio que se suelen dar en juegos online gratuitos, en los que participan sobre todo personas menores de 18 años que suponen para estas empresas un mercado potencial. Por lo tanto, respecto a los datos que hemos dado hasta, ahora hay que recordar que no incluyen este tipo de actividad.

¿Qué papel juegan las instituciones en todo este tinglado?

Los políticos están protegiendo e incentivando a estas empresas, modificando la legislación para que puedan abrir muchos más locales y adaptándola según sus exigencias. En lugar de posicionarse en contra de este tipo de negocios tan peligrosos, el estado los fomenta.

En el Estado español, las competencias para la regulación del juego están asignadas a las Comunidades Autónomas. En nuestro caso, el Estatuto de Autonomía de Castilla y León asume la competencia exclusiva y es quien se hace cargo de legislar y controlar esta actividad. A partir de él y de la Ley 4/1998, de 24 de junio, reguladora del Juego y de las Apuestas de Castilla y León, se crean y desarrollan distintos reglamentos para cada tipo de establecimiento, que definen el tipo de actividad (apuestas, máquinas de azar con premio, bingo, etc.) permitida en cada local.

Estas normas se han ido modificando con el tiempo, añadiendo y quitando conceptos. En particular, hay que señalar lo aparecido con el Decreto 39/2012 en el que aparece el Reglamento Regulador de los Permisos de Explotación y Comercialización de los Juegos de Competencia Autonómica que se desarrollen de forma remota en la Comunidad de Castilla y León. De otra forma: de las apuestas en línea que tengan la sede en la autonomía.

Esta última modalidad, sin duda, es clave para entender lo que está pasando en la fiebre del juego, porque ha extendido este negocio hasta los últimos rincones de la sociedad. Allí donde haya un móvil, hay una terminal para apostar, lo que lleva a la necesidad de abrir sedes donde cobrar estas apuestas y donde pagar para comprar bonos con los que jugar en línea.

Aquí está la trampa de la reglamentación: al final, todos los locales, a pesar de las diferentes categorías que los regulan (salas de bingo, casinos, casas de apuestas, etc.), se acaban convirtiendo en una misma tipología: locales con máquinas de juego, barra de bar y terminales de apuestas. La normativa permite en todos la actividad hostelera y permite en todos la presencia de terminales de apuestas operados por monopolios de apuestas en línea.

Esta es la realidad de la reglamentación de los salones de juegos, casas de apuestas y salones de juego y apuestas: Un negocio suculento y en expansión que permite a Luckia, Codere y Kirolbet implantarse en nuestra ciudad e introducirse en nuestros barrios fomentando la pobreza económica y la ruina.

Estos locales, además de la autorización de la Junta para abrir, necesitan las licencias de actividad que necesita cualquier bar o cafetería, que son responsabilidad de Ayuntamientos y Diputaciones. Aquí tenemos otro eslabón de la cadena, que ampara y da cobertura legal a la implantación de actividades antisociales.

Nos parece importante señalar y denunciar públicamente a la Junta de Castilla y León como gran protectora de este negocio y de esta patronal del juego y las apuestas. Las sucesivas reformas lo que buscan es facilitar la apertura de locales de este tipo en nuestros pueblos y ciudades. Así lo dicen explícitamente en los distintos decretos que han ido aprobando, en los que hablan de la «necesaria reducción de cargas para la dinamización empresarial», para «favorecer la implantación de operadores». Esto no es algo lejano, herencia de épocas pasadas, sino que en los últimos meses se han aprobado medidas en este sentido para todo el sector del juego y las apuestas.

¿Qué problemas generan?

  • Ludopatía. De forma similar a como lo hacen las drogas, las apuestas y los juegos de azar con premio generan adicción, con la diferencia de que éstos no tienen el mismo nivel de rechazo que las drogas, llegando a verse como actividades inocentes e incluso beneficiosas y, además, pudiendo acceder a ellas sin moverte de casa. Los diferentes juegos y máquinas están estudiados para incitar a seguir jugando. La deuda te lleva a jugar de nuevo; es una espiral que lleva a muchas personas a destrozar sus vidas, las de sus familias y su entorno. Cada año el número de personas afectadas por la ludopatía aumenta, sobre todo entre la población más joven.
  • Empobrecimiento y ruina. El juego causa problemas económicos muy graves, ya que hay personas que se endeudan terriblemente. Esto lleva a otras situaciones problemáticas (pérdida de trabajo, de amistades, aislamiento social, desahucios, otras adicciones…). En Valladolid, como en todos los lados, la crisis ha afectado a muchas familias. Ante la necesidad de ganar dinero rápido, muchas personas ven en el juego una salida que estos negocios aprovechan como carroñeros ante su presa.
  • Pérdida de nuestros espacios y degradación de nuestras calles. Estos locales de juego y sus grandes paneles publicitarios cada vez ocupan más. Nuestra ciudad pierde pequeños comercios, dotaciones sociales y comunitarias mientras estos negocios crecen en número.

Y no es casualidad. Se aprovechan de que con la crisis muchos pequeños negocios hayan tenido que cerrar. De esta manera, el centro o los barrios, antes, con diversidad de ocio, cultura y de pequeñas tiendas pasan a tener sus calles llenas de casas de apuestas y locales de juego donde no hay más vida ni oferta para los vecinos que la adicción y la ruina que engordan los bolsillos de un puñado de empresarios sin escrúpulos.

¿Qué podemos hacer al respecto?

  • Informar. Difunde este texto, busca más información, habla de este problema con tus vecinos y vecinas.
  • Visibilizar nuestro rechazo a esta lacra, a esta trampa en la que las empresas se lucran a costa de nuestra vida y nuestras relaciones. Tratar de crear conciencia y de evitar que nuestras calles y espacios se deterioren con este tipo de negocios.
  • Evitar el estigma social de las personas que ya han caído en problemas de adicción. Mientras el estado permite el negocio del juego, se desprecia a sus víctimas, como si ellas fueran las responsables de todas las artimañas, marketing y engaños que las empresas han utilizado para engancharles.
  • Ocupar nuestro ocio en actividades totalmente diferentes, que fomenten las relaciones sanas entre las personas, la autogestión de nuestras vidas, la reflexión crítica… en lugar del individualismo, la manipulación y el consumismo que el capitalismo nos ofrece. En nuestra ciudad hay proyectos que merecen la pena, donde todas las personas pueden participar de igual a igual, sin relaciones mercantilizadas.
  • Organizarnos colectivamente contra estas empresas que quieren ganar capital a nuestra costa. Rechazar estos establecimientos y la miseria que generan en nuestras vidas. Realizar acciones de denuncia y boicot hasta conseguir su cierre. Desde la Asamblea Contra el Negocio del Juego os animamos a participar en la campaña que estamos organizando, ya sea a título individual en la asamblea o desde los diferentes colectivos y organizaciones que existen en Valladolid de manera coordinada.

Cerramos el texto con una reflexión sobre un tema que nos preocupa, que es la mercantilización de nuestras vidas (el deporte, el ocio, los espacios, los barrios…). Si no hay dinero de por medio algunas actividades están dejando de interesarnos, no nos emocionan. La manera de relacionarnos entre nosotras debería primar al lucro personal.

Sobre este blog
Consumo que Suma es un espacio, coordinado por el área de Consumo de Ecologistas en Acción, en el que reflexionar sobre el consumo en un sentido amplio y plural, pero siempre desde un punto de vista político, incluyendo análisis en torno a la sociedad de consumo que tanto condiciona nuestra forma de vivir, la denuncia de sus impactos sociales y ambientales o la propuesta de alternativas que sirvan para sumar en el avance hacia un mundo mejor. En este blog se quiere dar voz a aquellos colectivos y personas que trabajan estos temas. Para hacernos llegar tus artículos nos puedes escribir a consumoquesuma@elsaltodiario.com
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