Ciencia
¿De quién es la luna? ¿Existe el Derecho en el espacio?

En nuestro mundo hiperregularizado todo, incluso lo que queda fuera del mundo, está regulado. En lo que al espacio exterior se refiere, la legislación internacional pone coto a la apropiación de cuerpos celestes por parte de Estados, por muchas banderas que se planten en ellas

Primer hombre en la luna
Imagen del Kennedy Space Center sobre la llegada a la luna en 1969
Abogado Penalista de Red Jurídica

publicado
2018-10-02 16:00:00

En unos días se estrenará en cines la película First Man, el esperado biopic de Neil Armstrong, rodeado de polémica. Sin haber visto el filme, miles de personas –incluyendo Donald Trump– han llamado al boicot porque, al parecer, omite el icónico momento en el que el astronauta plantó la bandera estadounidense en la luna.

Obligado a responder por la desplegada falta de patriotismo, su guapérrimo protagonista, Ryan Gosling, explicó hace unas semanas que, a su entender, el director había decidido prescindir de esta escena porque la llegada a la luna no fue un logro exclusivamente americano, sino un hito de toda la humanidad. Esto no sentó muy bien en the land of the free, máxime teniendo en cuenta que Gosling es canadiense y, por tanto, un sujeto bajo sospecha perpetua.

Al entendimiento de los sectores conservadores, que ya han anunciado que no darán un duro a la película, los pasos que dio Armstrong en nuestro satélite fueron un logro de la humanidad, sí, pero de un grupo muy específico de seres humanos: los norteamericanos, una suerte de pueblo elegido que acumuló todo el conocimiento y las mejores ideas de la humanidad para crear el sistema de gobierno óptimo en Filadelfia en 1776. Un sistema de libre participación política, regido por la economía de mercado en el que, gracias a la feroz competencia, se pudo emprender e innovar como no se había hecho antes en el mundo. Desde la superioridad moral insinúan que sólo un país con los valores y el desarrollo de Estados Unidos sería capaz de generar las herramientas necesarias para llegar a la luna.

Pero esta superioridad debe ser muy frágil si necesita reafirmarse con la imagen de una bandera que apenas puede ondear sobre un trozo de roca en una película. Como diría el famoso astrofísico Neil deGrasse Tyson, “puesto que el Universo no tiene un centro, tú no puedes serlo”.

Lo que esos mismos críticos obvian es que esas ideas que convergieron en la Nueva Inglaterra del siglo XVIII no nacieron allí. Fueron un cúmulo de saberes o teorías obtenidas a lo largo de los siglos en las principales ciudades occidentales. La democracia ateniense, el protestantismo alemán, inglés y suizo y la Ilustración francesa y escocesa moldearon los valores de los padres (todos hombres) fundadores. También omiten que la construcción del país se logró, como nos recuerda Howard Zinn en su genial Historia Popular de los Estados Unidos, con la utilización de mano de obra esclava proveniente de África y de Asia y con la relegación a tareas domésticas y de cuidados de millones de mujeres –carentes de derechos políticos–, oriundas de las áreas rurales de Irlanda y del resto de Europa. Hizo falta todo un genocidio de los pueblos indígenas para que el hombre blanco pudiera hacerse hueco en la América del norte. La verdad, es que nunca en la historia han intervenido tantas culturas y procedencias en la creación de un país.

En cualquier caso, no es el propósito de este artículo defender a Ryan Gosling –que a juzgar por lo que vimos en Blade Runner 2049, sabe hacerlo él solito– sino analizar si, desde un punto de vista puramente jurídico, Estados Unidos (o cualquier otro Estado) puede reclamar algún derecho sobre la luna u otros cuerpos extraterrestres. Porque sí, efectivamente, el Derecho Espacial existe. Y es que en nuestro mundo hiperregularizado nada, absolutamente nada, se escapa de la regulación humana, ni siquiera lo que queda fuera del mundo.

El Derecho Espacial es una rama del Derecho Internacional desarrollada principalmente por Andrew G. Haley, conocido como el Space Lawyer. Se compone de cinco tratados internacionales, siendo el primero y más importante de ellos el Outer Space Treaty o Tratado del Espacio Exterior, de 1967.

Este tratado, firmado por 130 países, prohíbe a todos los Estados instalar armas de destrucción masiva en la órbita de nuestro planeta y limita el uso de la luna y otros cuerpos celestes a fines puramente pacíficos. Las naciones no pueden experimentar con armas o instalar bases militares en ellos. Asimismo, proscribe la apropiación de nuestra luna o de otros cuerpos celestes por una nación y establece que la exploración espacial se ha de llevar a cabo en beneficio de todos los países, sin restricciones para nadie.

La llegada del Apollo 11 a la luna se produjo dos años después de la aprobación de este tratado. Por ello, no resulta descabellado que, respetando su espíritu, colectivicemos este hito y lo convirtamos en patrimonio de la humanidad. La colocación de la bandera no fue más que un gesto político dirigido a la Unión Soviética en plena Guerra Fría, pero no tuvo efectos jurídicos. Esa necesidad de reproducir el fútil gesto patriótico como recordatorio del mantra yanki we’re number one resulta un tanto patético. Especialmente, si el promotor de ese sentimiento es el propio presidente.

El Tratado, como digo, establece que no se puede reclamar ningún tipo de soberanía sobre la luna, aunque sí prevé un reparto de jurisdicción y responsabilidad. El Estado que lance algún tipo de nave sobre el satélite mantendrá su jurisdicción sobre ella pero, también, responderá por los daños que esa nave u objeto pudiera causar. En este sentido, el cómico sudafricano, Trevor Noah, se desvincula del logro espacial. En su programa The Daily Show reivindicaba la conveniencia de que quedara claro que la llegada a la luna había sido 100% obra de Estados Unidos. Nadie más. “Vemos en el vídeo que plantan la bandera y lo cortan. No sabemos qué hacen después. Quizás exterminaron a todos los indígenas lunares, los enterraron en una fosa común en el lado oscura de la luna, y algún día los supervivientes bajarán a la Tierra y nos dirán ‘¡nos exterminasteis!’ y podremos contestar ‘no fuimos nosotros, fueron los americanos, ¿no veis la bandera?’”.

El resto de tratados que componen el Derecho Espacial son el Acuerdo sobre Rescate de Astronautas y Devolución de Astronaves (1968), la Convención de Responsabilidad por Provocación de Daños (1972), la Convención de Registro de Objetos Lanzados al Espacio (1975) y el Acuerdo de Actividades en la Luna y otros Cuerpos Celestes (1979).

Todos ellos profundizan en la idea de que la jurisdicción espacial pertenece a la comunidad internacional, de manera similar a las aguas internacionales de nuestro planeta. Se redactaron en un momento en el que la exploración espacial contaba con una antigüedad inferior a los diez años, tras haber pasado por una larga y cruel guerra mundial e inmersos en una esquizofrénica carrera armamentística. Buscando no repetir los errores del pasado, se decidió consolidar los fines pacíficos de la exploración espacial.

La ficción acompañó e, incluso, se inspiró en esta nueva legislación. O, quizás, fuera al revés. En series como Star Trek (1966) los humanos vagan entre las estrellas en nombre del planeta Tierra y no sólo representando una nación. Cincuenta años después el gobierno de Trump parece haberse olvidado del espíritu de estas normas.

Sobre este blog
Este es un blog coordinado por la cooperativa jurídica madrileña Red Jurídica, con colaboraciones ocasionales de profesionales del mundo jurídico de distintas partes del Estado, en el que intentamos explicar, desde una perspectiva crítica, la actualidad jurídica
Ver todas las entradas

Relacionadas

Crisis climática
Evitando el imperialismo climático: una visión izquierdista de la geoingeniería
7

Las técnicas de geoingeniería necesitan ser revisadas y examinadas cuidadosamente, pero ya es fácil discernir que algunas de ellas técnicas serán más conducentes a un enfoque izquierdista, mientras que otras probablemente reforzarán las estructuras de poder capitalistas.

Ciencia
En Badajoz, la ciencia en femenino

El próximo 11 de febrero es el Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, celebrado desde 2016 con el objetivo de contribuir a cerrar la brecha de género existente en el ámbito científico.

Ciencia
¿Incienso espiritual o cortinas de humo?
2

La autora responde a las críticas hacia su anterior artículo Espiritualidad Marterchef: terapias para la sociedad del rendimiento. Como seres humanos no debemos renunciar a la espiritualidad pero debemos elegir bien al servicio de qué valores la construimos, sostiene.

5 Comentarios
Animus 14:11 4/10/2018

Norteamericanos, no!, fue gracias a los científicos NAZIS, que llevaron después de la guerra, así que el mérito es de los Alemanes realmente.......

Responder
0
0
Animus 14:36 4/10/2018

El mérito es de los científicos Alemanes que se llevaron los norteamericanos al finalizar la 2 guerra mundial, así que GRACIAS ALEMANES POR SER TAN INTELIGENTES.....

Responder
0
0
Animus 14:11 4/10/2018

Norteamericanos, no!, fue gracias a los científicos NAZIS, que llevaron después de la guerra, así que el mérito es de los Alemanes realmente.......

Responder
0
0
Martha cuenca 25:08 3/10/2018

La luna ni la tierra le pertenece a ningún país ni a nadie ,pues pertenece a toda la humanidad y especialmente a Dios que es el creador.

Responder
0
4
#23890 18:42 3/10/2018

No puede olvidar lo que ignoró siempre

Responder
1
0
Sobre este blog
Este es un blog coordinado por la cooperativa jurídica madrileña Red Jurídica, con colaboraciones ocasionales de profesionales del mundo jurídico de distintas partes del Estado, en el que intentamos explicar, desde una perspectiva crítica, la actualidad jurídica
Ver todas las entradas

Destacadas

Infancia
Ana María Bayo: “Servicios Sociales te dice que denuncies; lo que venga detrás ya te lo comes sola”
La tercera de las mujeres a las que se ha intentado relacionar con una presunta “trama” para secuestrar niños a través de la asociación Infancia Libre no ha sido acusada por sustracción de menores. Tampoco se ocultó con su hija ni pasó por la consulta de la pediatra de Granada.
Fiscalidad
Los países en los que se paga por ver la televisión

Este impuesto, un fijo mensual en algunos lugares y en función del número de aparatos en otros, sirve para financiar los medios de comunicación públicos de algunos países de Europa.

Polución
45 millones de personas respiraron aire contaminado en España en 2018

El informe La calidad del aire en el Estado español 2018 señala que, pese a que la inestabilidad atmosférica alivió la polución, el 97% de la población y el 92% del territorio estuvieron expuestos a niveles superiores a los recomendados por la OMS.

Salud mental
La ONU señala el sindicalismo como “fundamental” para la salud mental
El último informe del relator especial para la salud de la ONU afirma que las medidas para combatir la desigualdad son más efectivas para promover la salud mental que las terapias medicinales.
Fronteras
“Si no hubiésemos estado ahogándonos en la frontera, hubiesen venido a salvarnos”

El colectivo Caminando Fronteras publica su informe Vida en la Necrofrontera, una denuncia contra las políticas fronterizas que recupera la memoria de más de un millar de personas muertas o desaparecidas en su intento de llegar al Estado español por la Frontera Sur.

Polución
Madrid Central: nuevo récord de aire limpio en los 22 primeros días de junio

Con los datos de junio, Madrid Central habría conseguido por tercer mes consecutivo reducir los niveles de dióxido de nitrógeno a mínimos históricos.

Últimas

Antifascismo
Imputados por manifestarse contra la Lega
1

Dos episodios graves ocurridos en Salerno y que afectan de diferentes maneras a la vida universitaria, vistos en conjunto, resultan muy indicativos del período que estamos atravesando.

Tecnología
La red 5G: un paso más hacia la sociedad telegestionada

Con suma celeridad las administraciones públicas han concedido los permisos a la nueva red de telecomunicaciones 5G, para la que no están disponibles herramientas de medida. Hay información científica que dice que añadirá nuevos perjuicios a la salud además de los ya existentes por la actual contaminación electromagnética.

Movilidad
Rebelión ciudadana en defensa de Madrid Central

La recién creada Plataforma en Defensa de Madrid Central convoca una manifestación para el sábado 29 y solicita una reunión urgente con el nuevo alcalde, así como con todas las fuerzas políticas del Consistorio. Si se revierte la zona de bajas emisiones, anuncian acciones legales.