“Al superar el cáncer no eres la misma, ya no tienes miedo”

Selina Moreno acumula logros en la natación de ultrafondo, pero las carreras no son su mayor victoria: también superó un cáncer de mama. La nadadora de Gandía explica cómo influyó el deporte en su recuperación y cómo venció al miedo.

Selina Moreno Nadadora
Selina Moreno, nadadora profesional y superviviente del cáncer de mama Gabriel Rodríguez

publicado
2017-09-30 10:06:00

Comenzó su primera gran carrera a los 33 años, cuando un cáncer de mama dio un vuelco radical a su vida. Durante ocho meses enfrentó un durísimo tratamiento de quimio, radio, braquiterapia... Y venció. Fue entonces cuando esta deportista de Gandía se lanzó a su siguiente reto: cruzar el estrecho de Gibraltar a nado. Volvió a vencer, y desde entonces no ha dejado de hacerlo. Selina ha conquistado el canal de Menorca, la vuelta a la isla de Manhattan, el canal de Santa Catalina en California, el canal de la Mancha. Pruebas que tan solo un puñado de personas han completado y que en ocasiones le han llevado a nadar hasta 18 horas seguidas.

¿Qué fue lo primero que pensaste cuando te diagnosticaron el cáncer?

Supongo que lo que piensa la mayoría de mujeres. Que se han equivocado, que este diagnóstico no es el mío, que no puede ser… Yo me sentía sana, era joven y tenía una vida normal. Simplemente había encontrado un bulto en la mama. Entonces entras en un tiempo de preámbulo, que es el de la aceptación de que tienes cáncer. Y una vez lo aceptas tienes que aceptar el tratamiento, porque empiezas a enfermar a partir de ahí. Se te cae el pelo, sufres varias operaciones. Lo haces como puedes, no hay una fórmula mágica. Pero después de todo esto empiezas la otra parte, que es vivir.

¿Qué papel jugó la natación en tu recuperación?

Fue muy importante, tanto a nivel físico como psicológico. Cuando aún podía nadar durante el tratamiento, llegaba a casa muy tranquila, muy serena. Es muy importante que la gente que te acompaña también lo esté. En mi caso me acompañó mi abuela, que estuvo conmigo siempre, y la palabra que me enseñó fue esa, serenidad. Pero la natación fue como la toma de contacto entre lo que era mi vida antes y lo que fue después. Cuando me recuperé, me metí al agua y otra vez las sensaciones. Vuelves al mar y te olvidas de los hospitales. Nadie se preocupa por si tienes que ir al oncólogo, al radiólogo, al cirujano. Estás en otro mundo, en tu mundo otra vez. El otro ya lo has dejado atrás.

"La natación jugó un papel muy importante en mi recuperación, tanto a nivel físico como psicológico"

¿Qué cambió en ti para dedicarte a la natación de ultrafondo? 

El cambio es que apuestas por lo que realmente quieres. Apuestas por un proyecto que eres tú, que ya estaba en ti pero que no llevabas a cabo por miedo. Al superar el cáncer empiezas a vivir de otra manera. No eres la misma mujer y tampoco quieres serlo, ya no tienes miedo. Como el cáncer, se trata de superar cada proyecto de natación con la diferencia de que no te viene impuesto, sino que lo has elegido tú.

¿Qué prueba guardas con más cariño?

Me quedo con el canal de la Mancha, siempre. Fue la prueba más dura, a la que más esfuerzos dediqué durante todo el año. Tuve que hacer una dieta de engorde, aclimatarme entrenando durante el invierno. Y luego en el canal pasé de todo. Nadé desnuda porque el bañador se me despegaba del cuerpo y me hacía de lastre, así que me lo quité. Y las mareas me obligaron a doblar el kilometraje, los 33 kilómetros se convirtieron en 66. Al final cada proyecto es como una montaña rusa, pasas por momentos muy altos y muy bajos. Hay momentos en los que piensas que no puedes, porque te estás congelando, o te duelen los brazos, o notas como te quema el sol, pero otras veces estás tan fuerte y preparada que crees que puedes llegar a vencer al mar. ¡Y es una utopía, nadie puede vencer al mar! Pero tú de verdad lo crees, y es tal la satisfacción…

Todos conocemos a David Meca pero poca gente ha oído hablar de Selina Moreno. ¿Ser mujer ha limitado la incidencia mediática de tus logros?

Es cierto que ser mujer afecta bastante. Somos un país en el que, de primeras, la natación no es un deporte muy reconocido, y menos aún la ultrafondista, por lo que a la mujer cuesta mucho que se la nombre. También pasa lo mismo en el fútbol o el baloncesto femenino. Y a nivel de patrocinadores, fatal. Hoy en día me cuesta mucho hacer proyectos de larga distancia porque no encuentro a nadie que me avale. Pero el mar trata igual a un hombre que a una mujer y al final todo esto depende del motivo por el que lo hagas. Yo sigo nadando, luchando por mí y por este deporte, y no me achanta no ser tan mediática como los hombres.

"Yo sigo nadando, luchando por mí y por este deporte, y no me achanta no ser tan mediática como los hombres"

¿Algún proyecto cercano? 

Colaboro mucho con la Asociación Española Contra el Cáncer, tanto en Gandía como a nivel de España. El próximo reto va a ser contra el cáncer infantil y consiste en ir a nado desde Santander a Bilbao con Vicente García, un buen amigo y excelente nadador. Son 65 kilómetros y haremos relevos de hora y media cada uno. Siendo en relevos es más llevadero, pero calculamos que en total serán entre 15 y 20 horas de nado.

1 Comentario
Marsalado 18:32 30/9/2017

Bravoooo Selina, eres un referente de lucha y constancia. Nos gustaría que nos acompañaras con muchos conocidos en Marsalado :)

Responder
0
0

Destacadas

Sistémico Madrid
El pacto con el diablo de los Carceller
Demetrio Carceller Arce y su padre pagaron para no pisar la cárcel y no tienen una serie de televisión porque su historia transcurre entre Teruel, Terrassa, Burgos y Madrid.
Historia
Jornadas de Julio: el 15M que iluminó 1854

El historiador Pablo Sánchez León ha editado ‘Las Jornadas de Julio [de 1854]’, una crónica anónima sobre el levantamiento popular de 1854 que abrió las puertas a la caída de la monarquía. El libro apunta claras analogías con la crisis del régimen de 1978.

Literatura
David Monthiel: “Rafael Bechiarelli es un personaje algo golfo, al que le afecta mucho el levante pero que sabe estar al liqui”

David Monthiel se está consolidando como uno de los autores de la prolífica cantera de novela negra de la Tacita de Plata. Con Las niñas de Cádiz (El Paseo, 2018) continúa la saga protagonizada por el detective Rafael Bechiarelli.

Últimas

Italia
Génova no está sola

La enésima tragedia nos recuerda que vivimos al borde del precipicio. El territorio, las casas, las infraestructuras construidas por toda Italia y dejadas sin control ni manutención se derrumban sobre nuestras vidas.