Un bosque para la danza

Perfecto Uriel es el presidente de la Casa de la Danza de Logroño y uno de los máximos defensores del Bosque de la Danza. Lleva desde el año 2015 luchando por poder continuar con el proyecto de este bosque que nació en el año 2009.

Bosque de la danza 1
Perfecto Uriel junto a Eros Recio, primer bailarín profesional español con Sindrome de Down en durante la replantación de 2017 en el Bosque de La Danza Sergio Cardozo

publicado
2017-10-09 12:45:00

¿Cómo surge el Bosque de la Danza?
En el año 2009 le presentamos al Ayuntamiento de Logroño, entonces dirigido por Tomás Santos y donde estaba también en Medio Ambiente Concha Arribas, un proyecto para la creación de un bosque urbano. Queríamos que el árbol motivo del bosque fuera el Ginko biloba, porque es el árbol que más se asemeja a la profesión de la danza. Crear un bailarín es un proceso muy largo y el Ginko crece de forma muy, muy pausada.

La originalidad del proyecto era que los árboles serían donados por personalidades del mundo de la danza para que se convirtiera en un diccionario vivo y abierto. El objetivo no era solo que cada árbol llevara el nombre, sino también una pequeña ilustración de su vida, una fotografía… Un algo que lo hiciera verdaderamente atractivo para el paseante. Destinaron esta parcela de 3.000 metros cuadrados para que desarrollaramos el bosque. Se empezaron a hacer cosas, empezaron a donar árboles –los bailarines– hasta llegar a un número de 60.

¿Por qué no se ha continuado con el proyecto hasta este año?
En el año 2014 estábamos preparados para plantar y el entonces el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor, nos dijo que no se podía plantar. Que no iba a plantar árboles cualquiera. Nos callamos y nos fuimos.

Un año más tarde, en el verano de 2015, el padre de un bailarín me llama y me dice: ‘Perfecto, los árboles del Bosque de la Danza ya no están’. Cuando fui a verlo, me encuentro con que toda la parte que estaba plagada de árboles ha desaparecido. No me lo podía creer, me pareció impensable porque es una iniciativa que nace auspiciada por el propio Ayuntamiento.

En ese momento es cuando empiezo a reclamar qué ha pasado, los cuatro partidos de la oposición se unen a mi pregunta y entonces es ahí cuando se hace la famosa bola que se hizo. Hubo un pleno municipal, se llevó a debate una moción, se aprobó la moción…

¿Por qué crees que se arrancaron lo árboles?
Nunca han dado ningún argumento de por qué los mandaron arrancar, tenemos la certeza absoluta de que el estado sanitario de los árboles era correcto. Y si no lo hubiera sido, yo creo, que la directa es llamar a quien tiene la responsabilidad como iniciativa de un proyecto; por lo menos avisar.

¿Por qué ahora de repente se recupera el proyecto?
Montamos varias acciones de protesta. Hemos seguido recabando apoyos a traves de change.org y oiga.me. Últimamente yo había hecho una campaña mucho más personal, en el sentido de que nos dirigíamos a personas en concreto. Les pedíamos que enviaran una carta a los responsables del Ayuntamiento como la alcaldesa, el concejal responsable de Alcaldía, el concejal de Medio Ambiente y la concejal de Cultura. Apróximadamente han llegado unas 500 cartas y evidentemente eso molesta.

A eso se suma que el grupo de Ciudadanos ha presentado una pregunta en el Congreso al Ministro de Cultura: ‘¿Qué pasa con el Bosque de la Danza de Logroño?’, ‘¿tiene usted conocimiento de que existe?’. Hemos seguido con la pelea hasta que hemos llegado a este momento en el que hemos podido seguir con la plantación. Ni siquiera el día que fuimos a hacer la plantación sabíamos si los íbamos a poder plantar, porque no ha habido ni el más mínimo mensaje, aunque fuera cutre, que dijera ‘quédate tranquilo que vamos a plantar los árboles, canso’.

¿Cuáles son los próximos pasos del Bosque de la Danza?
Nosotros vamos a seguir reclamando el Bosque de la Danza y reclamando mejoras. Por ejemplo, mejoras en la señalética. Nadie sabe dónde está el Bosque de la Danza, no hay un cartel que lo indique en los mapas y en los planos de la ciudad.

Seguiremos buscando donantes para continuar incrementando la masa arbórea del bosque porque el objetivo final es hacer que se convierta en una enciclopedia. Un lugar donde la gente pueda venir a pasear y a la vez se encuentre con carteles en los que le cuenten la historia del árbol y del bailarín, pero sin cansar, solo un apunte.

No queremos que sea simplemente un almacén de árboles, ese es el objetivo con el que nace y por el que vamos a seguir luchando. Más aún después de la fabulosa acogida que tuvimos en primavera tras la reanudación de la plantación.

Y, por supuesto, vamos a seguir reclamando los 35 árboles que faltan. Porque entendemos que son árboles que han sido donados por 35 personas, independientemente de que sean más o menos famosos. Creo que merecen el respeto, por lo menos, de la restitución.

En el Bosque de la Danza no solo pueden donar árboles los bailarines, ¿cúal es el mecanismo para la donación?
El Bosque de la Danza nace con la idea de personalidades vivas, pero a partir del mogollón que se ha organizado, hay muchos ciudadanos que han dicho que quieren plantar un árbol, pero, claro, no pueden plantarlo porque no son bailarines. Entonces le dimos la vuelta y pensamos que los muertos no pueden plantar árboles, por tanto está muy bien que un ciudadano se involucre, lo done y le dé el nombre de un bailarín.

Está pensado para que alguien que recuerda, por ejemplo, el Romeo y Julieta de un bailarín en particular como algo magnífico, pueda decir ‘yo quiero donar un árbol que recuerde a…’.

El mecanismo es sencillo, es ponerse en contacto con la Casa de la Danza y decir que quieres plantar un árbol que lleve el nombre de alguien. Nosotros le mandamos las cuatro opciones que tenemos que son Ginko, Ciprés, Laurel y Nogal. Cada uno tiene un precio que varía cada año en función del vivero. Entonces lo ingresan en la cuenta de la asociación con el nombre del bailarín y la especie. Las plantaciones las hacemos cada dos años coincidiendo con la entrega del galardón de amigo de la Casa de la Danza.

¿Os planteáis añadir algún otro tipo de especies de árboles más florales que den un toque de color al espacio?
No, en principio no. Eso hemos entendido siempre que podrían ser los parterres que el propio Ayuntamiento con cariño y con el trabajo que hacen los departamentos de jardinería cuidando los parques. Yo creo que eso podría estar absolutamente amplio.

¿Cómo imaginas el Bosque de la Danza dentro de 20 años?
No estaré ya dentro de 20 años, aunque sí que hay un proyecto del Bosque de la Danza que va un poco más allá de lo que es el propio bosque.

Ese proyecto pretende que sea un espacio que tenga la posibilidad de estar abierto todo el día. A pesar de ser un espacio abierto, queremos que sea un espacio donde incluso por la noche haya un sistema de iluminación, absolutamente no contaminante y autosuficiente, marcando los caminos y los senderos que haya. Queremos que ese espacio tenga vida incluso por la noche.

También queremos recuperarlo, de una manera decente y con medios, como un espacio para la representación, en principio, de pequeños espectáculos de danza abiertos al público. Porque la forma y distribución lo permiten, pero también para otros como conciertos, teatro… Lo que sea. Esto es algo que debiera ser también facilitado por el propio Ayuntamiento construyendo un pequeño anfiteatro o paraninfo. En definitiva, rescatar el espacio para la vida escénica como un teatro abierto para devolver la cultura a la calle y al margen de la rivera. No solamente Riojaforum, que está ahí… Interesantísimo, magnífico. Sino que también tengamos otra posibilidad en la calle y no solamente esa manifestación en fiestas y ferias. Un sitio como los que hay en muchas ciudades con teatros abiertos en parques. Porque, además, ya está dispuesto todo en forma de anfiteatro donde la gente se puede sentar y ver el espectáculo. Queremos que haya un disfrute, esa es la idea de proyecto a largo plazo.

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